Foto: Suministrada
La erradicación de artefactos explosivos en el departamento del Huila ha entrado en su fase definitiva. Tras más de cinco años de intervenciones continuas en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado, el territorio registra hoy 17 municipios declarados libres de sospecha de contaminación por minas antipersonal, mientras las operaciones tácticas se concentran en el municipio de Baraya para lograr el despeje total del departamento.
El balance fue expuesto durante la reciente sesión del Consejo Departamental de Acción contra Minas Antipersonal en Neiva. Este espacio, regido por el Decreto 584 de 2014, se expuso la radiografía actual de un proceso de desminado humanitario que comenzó hace más de un lustro como respuesta a la siembra indiscriminada de artefactos por parte de actores armados ilegales. La consolidación de este plan es el resultado de la articulación entre el gobierno departamental, la Fuerza Pública y la Oficina del Comisionado para la Paz.
Frente operativo en Baraya
La intervención en terreno es ejecutada por el Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario No. 5. Según los datos técnicos presentados, la configuración del departamento en materia de riesgo por minas se divide actualmente en 18 municipios catalogados sin afectación histórica, los 17 ya intervenidos y liberados, y el foco actual de operaciones en el norte del Huila.
El teniente coronel Edison Andrés Santos Tapias, comandante de dicha unidad militar, entregó el balance operativo especificando el avance en la zona rural de Baraya, el cual constituye el último gran obstáculo para la declaratoria departamental.
“En el Huila hemos declarado 17 municipios libres de contaminación de minas, 18 municipios considerados sin afectación y actualmente estamos interviniendo el municipio de Baraya. De sus 33 veredas, en abril declaramos 27 libres de contaminación y están pendientes siete veredas. La meta es entregar al departamento del Huila como un territorio libre de minas antipersonal”, puntualizó Santos Tapias durante la presentación del informe.

Política pública y memoria histórica
El proceso de desminado en el Huila durante los últimos cinco años no se ha limitado a la extracción técnica de los explosivos, sino que está supeditado a los lineamientos del Grupo de Acción Integral contra Minas Antipersonal (AICMA).
La sesión del Consejo Departamental incluyó la intervención de Paula Andrea Cañón Rodríguez, profesional del componente de Gestión Territorial de AICMA, quien expuso la política pública que rige actualmente a nivel nacional y la necesidad de mantener el enfoque en la reparación territorial una vez se extraen los artefactos.
Próximos pasos
La agenda del Consejo Departamental concluyó con la definición de compromisos específicos en materia de prevención del riesgo y atención integral a las víctimas. La erradicación física de las minas requiere ir acompañada de educación en el riesgo para las comunidades rurales que están retornando a tierras agrícolas que permanecieron vedadas durante años.
El objetivo a corto plazo es culminar las operaciones de barrido en las veredas pendientes de Baraya, lo que permitiría solicitar la certificación formal que declare al Huila en su totalidad como un territorio libre de la amenaza de las minas antipersonal, cerrando así uno de los capítulos más extensos y complejos de la recuperación posconflicto en el sur del país








