Foto: Cortesía Nescafé
El departamento del Huila registró un crecimiento económico preliminar del 2,7% durante el último año, consolidando su quinto periodo consecutivo al alza tras la crisis sanitaria. Según datos revelados por el Dane, este avance sitúa al Producto Interno Bruto (PIB) regional por encima del promedio nacional, impulsado de manera decisiva por el sector agropecuario. Sin embargo, la región mantiene el enorme desafío de traducir estas cifras en competitividad real, empleo formal y un mayor peso dentro de la macroeconomía del país.
El Agro: Motor principal
Tras el fuerte impacto de la pandemia en 2020, que dejó una contracción del -5,2%, la economía huilense ha trazado una curva de recuperación sostenida. La dinámica productiva experimentó un “efecto rebote” del 8,6% en 2021, seguido de alzas del 4,5% en 2022 y un modesto 0,8% al año siguiente. Durante 2024, la región logró destacarse con el segundo mejor resultado a nivel nacional al crecer un 2,8%, para finalmente estabilizarse en un 2,7% en la última medición preliminar.
Hoy, el PIB del Huila supera los $32 billones a precios corrientes, posicionándose como la decimotercera economía del país. Un dato fundamental es la reconfiguración de sus motores de riqueza: antes de 2019, la administración pública era el principal renglón económico. En la actualidad, la vocación agrícola de la región ha retomado el liderazgo absoluto.
Radiografía de los sectores
De las doce ramas de actividad económica evaluadas, once reportaron una expansión, evidenciando una dinámica positiva generalizada en el tejido empresarial local. La única excepción continúa siendo la explotación de minas y canteras, que acentuó su caída y completó dieciséis años consecutivos en contracción.
El mapa de la generación de riqueza en el departamento se distribuye de la siguiente manera:
- Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca: Es el indiscutible pilar de la economía opita. Este bloque contribuyó con más de $8 billones, lo que equivale al 25% de todo el PIB departamental.
- Administración pública y servicios sociales: El sector que incluye defensa, educación y salud humana ocupa el segundo puesto. Su aporte superó los $5,8 billones, representando el 18% del total.
- Comercio, transporte y turismo: Las actividades comerciales, de alojamiento y servicios de comida aportaron $5,4 billones, abarcando el 17% de la economía.
Por debajo de estos tres grandes pilares se encuentran áreas vitales como la construcción, con un peso del 6,7%, y los servicios de servicios públicos (electricidad, agua y saneamiento) con un 5%. Ramas como la industria manufacturera y las actividades inmobiliarias mantienen aportes superiores al 3%, mientras que los sectores de información, comunicaciones y finanzas cierran la tabla con las menores participaciones.
El desafío de la competitividad
Aunque los bloques tradicionales lideran los ingresos, existen rubros que han mostrado un dinamismo sobresaliente recientemente. Las actividades artísticas y de entretenimiento crecieron un 11,6%, seguidas por la industria manufacturera con un 6,7% y una leve pero esperanzadora variación positiva del 1,3% en la construcción, un sector clave para el empleo.
Lina Carrera, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio del Huila, destacó estos repuntes como una señal favorable de las ventajas competitivas de la región, pero lanzó una advertencia fundamental frente al modelo de desarrollo local.
“El gran reto no es solamente crecer, sino lograr que ese crecimiento se traduzca en mayor valor agregado, más empleo formal, inversión y mejores oportunidades para los huilenses”, señaló la dirigente gremial.
Para lograr esta transformación, Carrera enfatizó la necesidad urgente de consolidar una agenda articulada que una a empresarios, gremios, la academia y el sector público. Solo mediante la innovación y el fortalecimiento empresarial, el progreso estadístico se convertirá en bienestar real para las comunidades.
Huila frente al panorama nacional
A pesar de los balances positivos a nivel interno, la economía del Huila sigue siendo pequeña en el contexto colombiano. El departamento no logra aportar ni el 2% al PIB del país, el cual ascendió a más de $1.852 billones. La generación de riqueza en Colombia sigue estando fuertemente centralizada: casi la mitad del total nacional se concentra exclusivamente en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca. Esta brecha es aún más evidente al analizar el ingreso de los ciudadanos. Mientras Bogotá lidera con un PIB per cápita de $59,3 millones por habitante, y el promedio nacional ronda los $43,9 millones, el Huila se rezaga con apenas $26,6 millones por persona.
La economía huilense demuestra una notable resiliencia, consolidando cinco años de crecimiento consecutivo con un fuerte arraigo en su identidad agraria. No obstante, los datos revelan la urgencia de industrializar los procesos productivos y fomentar la innovación para romper la brecha de desigualdad frente al centro del país. El reto para los próximos años será transformar la riqueza de la tierra en valor agregado que beneficie directamente el bolsillo de los huilenses.
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La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








