Foto: CAM
Autoridades ambientales, la academia y diversos líderes territoriales estructuraron una hoja de ruta estratégica y conformaron una mesa técnica en Pitalito, Huila, durante la conmemoración del Día Mundial del Ambiente, con el propósito urgente de anticipar, preparar y mitigar los impactos del fenómeno de El Niño proyectado para el segundo semestre de 2026.
La inminencia de El Niño
Según los pronósticos recientes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la probabilidad de consolidación de un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 ha escalado a niveles alarmantes, acercándose al 90%. Esto supone una drástica reducción de las precipitaciones, sequías severas y un aumento atípico de las temperaturas en el país. Ante este panorama y las proyecciones que anuncian la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, el sur del Huila decidió articularse sin demora.
Para hacer frente a este gran desafío climático, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y la Universidad UNAD lideraron una productiva jornada de diálogo y construcción colectiva en el sur del departamento. Este encuentro estratégico se llevó a cabo en las instalaciones del Ecorrecinto del Macizo Colombiano, situado en la finca Marengo del municipio de Pitalito, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Ambiente. El resultado más valioso de esta cumbre fue la construcción de una hoja de ruta regional orientada a fortalecer la preparación y respuesta ante las adversidades de este fenómeno.
Cinco pilares de la estrategia
La estrategia consolidada no es una directriz de escritorio; se trata de una hoja de ruta definida en conjunto por diversos actores institucionales, comunitarios, académicos, productivos y sociales participantes. Carlos Andrés González, director territorial Sur de la CAM, explicó con claridad el alcance del plan: “Esta hoja de ruta contempla cinco componentes estratégicos que serán fundamentales para enfrentar los posibles impactos del fenómeno de El Niño”.
Para garantizar un abordaje integral, el plan de choque se apoya en los siguientes ejes de intervención:
- Gestión del recurso hídrico: Se ejecutarán acciones de uso eficiente y ahorro del agua para prevenir el desabastecimiento en la región.
- Protección de la fauna silvestre: El territorio adoptará medidas rigurosas de atención y protección de especies animales que podrían verse afectadas.
- Freno a incendios y tala forestal: Se intensificarán de manera urgente las acciones de prevención, control y respuesta ante la alta probabilidad de incendios de cobertura forestal y tala.
- Sostenibilidad del sector agroclimático: La hoja de ruta estará enfocada en proteger la sostenibilidad productiva de las fincas y blindar la seguridad alimentaria de los habitantes.
- Comunicación del riesgo efectiva: Se buscará fortalecer la información preventiva dirigida a la población, logrando la articulación entre entidades y comunidades.
Para reafirmar el compromiso interinstitucional, González ratificó que se trabajarán fuertemente temas relacionados con el recurso hídrico, la protección de la fauna, la prevención de la deforestación, el fortalecimiento agroclimático y la comunicación.
Mesa Técnica Regional
Pasar de la teoría a la práctica exige instituciones vigilantes. Como complemento a este ejercicio de planificación, se conformó oficialmente la Mesa Técnica Regional frente al Fenómeno de El Niño,. Esta nueva instancia de gestión estará integrada por representantes de diferentes entidades y sectores estratégicos del territorio.
El trabajo de este comité no será menor. Su principal misión será coordinar, promover y hacer seguimiento a las acciones de preparación, prevención y gestión del riesgo. Las autoridades esperan que esta supervisión permita reducir los impactos ambientales, sociales y económicos asociados a este fenómeno climático extremo. “Esta mesa técnica tendrá una misión muy importante, que será coordinar, promover y hacer seguimiento a las acciones de preparación, prevención y gestión del riesgo”, enfatizó González al cierre de la cumbre.
Resiliencia y tecnología a largo plazo
Las soluciones de fondo requieren prospectiva y ciencia. Por ello, durante la jornada en Pitalito también se analizaron los escenarios climáticos proyectados para la región. Además, se evaluaron los avances del Plan Huila 2050, una iniciativa departamental pionera en Colombia que recientemente ha integrado procesos de gestión del riesgo para asegurar un territorio competitivo ante el calentamiento global. Asimismo, las autoridades revisaron las herramientas de monitoreo y pronósticos disponibles para fortalecer la toma de decisiones y la gestión anticipada del riesgo.
Con todos estos sólidos resultados, el sur del Huila avanza en la consolidación de una estrategia regional articulada. El norte está claro: se busca fortalecer la resiliencia territorial, proteger los recursos naturales y salvaguardar el bienestar de las comunidades frente a los desafíos derivados de la variabilidad climática.
El sur del Huila nos enseña que el cambio climático no da tregua, pero la planificación colectiva y temprana puede ser nuestro mejor escudo. Con una ruta de cinco pilares y una mesa técnica operando sobre el terreno, la región demuestra un liderazgo crucial en adaptación ambiental de cara a un segundo semestre altamente desafiante. Te invitamos a mantenerte informado y a explorar más reportajes de análisis riguroso aquí, en tu portal Enredijo.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








