En diálogo con Enredijo Noticias, el exalcalde de Pitalito y candidato a la Cámara (Cambio Radical 104) advierte sobre la trampa de los “candidatos rellenos”, la urgencia de recuperar la curul perdida hace décadas y el papel decisivo que juega un congresista en la distribución del presupuesto nacional.
El panorama político para el 2026 es decisivo y el Sur del Huila se juega su vigencia en el escenario nacional. En una franca conversación con el periodista Gerardo Valencia Gutiérrez, el candidato a la Cámara de Representantes, Edgar Muñoz Torres, analizó la orfandad de liderazgo que sufre la región desde hace más de 30 años y desnudó las estrategias que utilizan las casas políticas del norte del departamento para dividir la votación en el sur.
Muñoz Torres, quien apela a su gestión ejecutiva como carta de presentación, fue enfático en afirmar que “sin representación directa en Bogotá, el Macizo Colombiano seguirá mendigando recursos”.
A continuación, los apartes más relevantes de esta entrevista:
Gerardo Valencia (GV): El mundo político cambió y estamos ante una elección crucial en 2026. ¿Cómo lee usted el panorama actual para nuestra región?
Edgar Muñoz (EM): Esta es la elección más importante de las últimas décadas. Nos estamos jugando el presente y el futuro del territorio. Gracias a medios como este, la gente está informada y sabe que la región no puede ser ajena a la toma de decisiones. El voto debe ser supremamente responsable porque de él depende el destino del Sur del Huila en el contexto nacional.
GV: El Sur del Huila tiene el censo electoral para poner hasta cuatro representantes, pero llevamos años sin uno solo. ¿A qué se debe esa orfandad de poder?
EM: Primero, a la lamentable pérdida de grandes líderes como Héctor Polanía Sánchez, con quienes se hacía pedagogía regional. Segundo, porque ante esa ausencia, vienen dirigentes de otras regiones a “hacer mercado” y a comprar liderazgos locales. Se aprovechan de nuestra falta de unidad. Si no recuperamos ese espacio, seguiremos viendo cómo otros deciden por nosotros.
GV: Explíquele al ciudadano de a pie, ¿por qué es vital tener un congresista propio y no depender de uno de Neiva o Bogotá?
EM: Es simple: el Presidente de la República propone el presupuesto, pero son los congresistas quienes lo aprueban y deciden hacia dónde va la plata. Si la región no está en esa mesa el día que se reparte el presupuesto, se queda sin inversión. Es como cuando la mamá llama a comer: si usted no llega a la mesa, se queda con hambre. Hoy, la pregunta para el 8 de marzo es: ¿A qué región quiere usted que lleguen los recursos de la Nación?
GV: En cada elección vemos aparecer lo que yo llamo “candidatos comodines” o de relleno, que fragmentan la votación del sur para favorecer a los caciques del norte. ¿Qué opina de esta estrategia?
EM: El pasado está escrito y no miente. Siempre ponen candidatos para que se atraviesen, dividan y le aseguren la curul a quienes quieren mantener el privilegio en el norte. Financian grupos locales para deslegitimar a los líderes del sur e impedir que lleguemos. La única forma de romper esa historia es con unidad. Seremos tan fuertes como nuestra unión o tan débiles como nuestras divisiones.
GV: Usted habla de gestión. Más allá de hacer leyes, ¿qué garantiza su llegada a la Cámara?
EM: La gente cree que el congresista solo hace leyes, pero su función real es la gestión. Se necesita capacidad para convertir el discurso en obras. Cuando fui alcalde, logramos que vinieran presidentes y ministros no a tomarse fotos, sino a traer inversiones: el aeropuerto, el centro de salud, los megacolegios. Eso se logra teniendo representación y poder de gestión ante el Gobierno Nacional.
GV: El país está polarizado entre izquierda y derecha. Si llega a la Cámara, ¿cuál será su postura ideológica?
EM: Las necesidades no tienen color político. El puente o el hospital atienden igual al liberal que al conservador. Mi postura es la defensa de la institucionalidad, la propiedad privada y la familia, pero también la concertación. Necesitamos despolarizar a Colombia. Apoyaré las iniciativas que traigan justicia social y paz, sin importar de qué orilla vengan, siempre que respeten la Constitución.
GV: Para cerrar, doctor Muñoz. Muchos intentaron recuperar este liderazgo y fallaron. ¿Por qué creer que usted sí es la persona para devolverle la curul al Sur?
EM: No existen candidatos perfectos, y yo no lo soy. Pero tengo la vocación, la formación y, sobre todo, las ejecutorias demostradas. El 8 de marzo no gana Edgar Muñoz; gana el Macizo Colombiano, gana el Paraíso Cafetero. Ese día debemos decir que el Sur del Huila volvió al Congreso. La invitación es a marcar Cambio Radical 104, que es el pasaporte para que nuestra región vuelva a ser protagonista.








