viernes, marzo 6, 2026

Humedal La Coneca. ‘El aeropuerto internacional’ de las Aves.

WhatsApp
Facebook
X
Telegram
Threads
Ave visitante del humedal La Coneca en Pitalito Huila

En Pitalito, Huila, existe un lugar donde las leyes del urbanismo agresivo se detienen para dar paso a las leyes de la naturaleza. Lo que para muchos era un simple terreno inundable, hoy es el Humedal La Coneca, un santuario de biodiversidad que expertos y biólogos ya catalogan como un verdadero “aeropuerto internacional de las aves”.

De la “locura” a la conservación de Roberto Molina

Este ecosistema no es producto del azar, sino de la terquedad visionaria de un hombre y de la resiliencia de la naturaleza frente a la expansión de cemento.

La historia de La Coneca es, ante todo, la historia de una decisión contracorriente. Roberto Molina Rodríguez, propietario del predio, recuerda bien cuando lo tildaron de “loco” e “irresponsable”, pues, en lugar de drenar las aguas que bajaban de las laderas para aprovechar la tierra en ganadería o ceder ante la presión de las constructoras que urbanizan el casco urbano de Pitalito, él permitió que el agua reclamara su espacio.

“Decidí que mi pequeña herencia no sería para el ganado, sino un hogar de paso o permanente para las aves que llegan del norte o sur de América”, sostiene Molina, cuya “locura” hoy es un pulmón vital para el sur del Huila.

El punto de quiebre ocurrió tras una inundación, cuando Roberto avistó una pareja de Patos Colorados (Spatula cyanoptera), especie, que había sido registrada por primera vez en Colombia, después de 45 años, en un humedal cercano, estaba ahí, en su finca. Ese avistamiento fue la señal definitiva, el terreno se convertiría en un refugio intocable.

Un santuario de biodiversidad

Anhima cornuta

Según los datos recopilados en el reciente V Festival de la Conservación del Humedal, y validados por expertos como Miryon Montes, La Coneca no es un charco estacional; es un ecosistema complejo.

Actualmente, el humedal alberga más de 230 especies de aves, funciona como un punto estratégico de descanso, alimentación y reproducción.

Los huéspedes ilustres

Entre la avifauna que los “pajareros” (birdwatchers) de todo el mundo vienen a buscar, destacan entre muchos, el Pato Colorado (Spatula cyanoptera), el ave insignia que inspiró la conservación del lugar. El Pato Pico de Oro, una especie difícil de registrar en otros humedales de la región y, últimamente, el Aruco (Anhima cornuta),la nueva estrella del humedal. Llegó como un individuo solitario y hoy, gracias a la seguridad del ecosistema, ya conforma una familia de seis individuos (cuatro de ellos nacidos allí). Su presencia protagonizó la imagen oficial del último festival de conservación.

Un ecosistema bajo presión

A pesar de su belleza y de ser un laboratorio vivo para la investigación, el Humedal La Coneca se encuentra en una situación vulnerable. El periodista Gerardo Valencia Gutiérrez y las investigaciones de Enredijo Multimedia advierten sobre dos grandes enemigos.

Uno de ellos, sin lugar a duda el más peligroso, es la expansión suburbana. Planes de urbanismo acechan los linderos del humedal. El crecimiento de Pitalito desordenado y sin control amenaza con convertir este santuario en una isla de biodiversidad asfixiada por el concreto y, consecuentemente, la contaminación, ya que la calidad del agua y el equilibrio del ecosistema dependen de un manejo responsable de los residuos en las zonas aledañas, un reto constante para la administración local.

¿Por qué visitar y proteger La Coneca?

El Humedal La Coneca trasciende su función estética, es un regulador hídrico vital frente a las sequías y un controlador natural de temperatura. Para los amantes del aviturismo, es un destino obligatorio en el Macizo Colombiano, ofreciendo avistamientos que en otros lugares requerirían días de expedición.

La conservación de este “aeropuerto” natural no puede recaer solo en los hombros de Roberto Molina; requiere la articulación de la ciudadanía, la autoridad ambiental y los entes territoriales para garantizar que los vuelos de llegada y salida de estas aves sigan teniendo una pista segura en Pitalito.

3 respuestas

  1. Gracias Gerardo Valencia, por este artículo claro, conciso e importante. Los humedales en el Valle de Laboyos han sido abrazados por la ganadería y la construcción. El agua debería ser el factor más importante para los constructores, para los ganaderos, para la fauna silvestre y para la supervivencia de la especie humana. La CAM y la alcaldía de Pitalito, deben establecer un programa continuo de sensibilización y compromiso responsable de todos los ciudadanos, de lo contrario, nuestros nietos morirán de hambre y se sed.

  2. Gracias Gerardo Valencia, por este artículo claro, conciso e importante. Los humedales en el Valle de Laboyos han sido arrazados por la ganadería y la construcción. El agua debería ser el factor más importante para los constructores, para los ganaderos, para la fauna silvestre y para la supervivencia de la especie humana. La CAM y la alcaldía de Pitalito, deben establecer un programa continuo de sensibilización y compromiso responsable de todos los ciudadanos, de lo contrario, nuestros nietos morirán de hambre y se sed.

  3. Gracias por divulgar el gran trabajo que se ha realizado en este humedal, y permitir que muchas personas se enteren con información concisa y concreta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin la autorización escrita de su titular. 

Línea de atención: (+57) 318 39 37 367. 
Dirección: Calle 3 No 4-30 Este, Bo. Venecia. Pitalito, Huila – Colombia