En 2025, Colombia marcó un hito en su comercio exterior al consolidar la agroindustria como un pilar fundamental, alcanzando los US$3.965 millones en ventas internacionales. Este asombroso crecimiento del 31% frente al año anterior demuestra que el país está logrando diversificar su economía y su oferta comercial. Con un notable protagonismo de las regiones y productos con mayor valor agregado, el panorama mercantil nacional experimenta una transformación estructural orientada a reducir la dependencia extractiva.
El auge de la canasta no minero energética
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinComercio) confirmó que el 52,6% de las exportaciones nacionales ya pertenece al sector de bienes no minero energéticos. Esto representa un cambio drástico en la balanza comercial de Colombia, impulsado en gran parte por una caída del 17% en las ventas de petróleo y del 31% en carbón durante el último año, según datos complementarios del DANE. Esta coyuntura ha obligado al país a mirar hacia sus campos y fábricas para mantener a flote sus ingresos internacionales.
Dentro de esta vital transición, la agroindustria aportó un sólido 15% a la canasta no minero energética. En términos de volumen, el país despachó 2,22 millones de toneladas de productos agroindustriales al mundo. Esta cifra supone un repunte del 26,1% respecto a 2024. Para el Gobierno Nacional, este comportamiento va más allá de las estadísticas frías: evidencia una dinámica exportadora con un profundo impacto territorial y fortalece los encadenamientos productivos. Este segmento abarca desde alimentos procesados hasta bienes transformados del sector agrícola que exigen más mano de obra y procesamiento local.
El aceite de palma lidera las ventas agroindustriales
Si hablamos de los protagonistas indiscutibles de este éxito comercial, el aceite de palma se coronó como el producto agroindustrial más exportado de Colombia, liderando tanto en valor como en volumen. Los registros oficiales de MinComercio indican ventas por US$811,4 millones, lo que equivale a un extraordinario crecimiento del 83,6%. En cuanto a volumen, se exportaron 695.265 toneladas de este bien, representando un incremento del 70%. Este repunte está directamente relacionado con la cosecha récord impulsada por factores climáticos favorables y la expansión de áreas sembradas que reportó el gremio palmero a finales de año.
Sin embargo, el aceite de palma no estuvo solo; el café y el azúcar también impulsaron el consolidado del sector. El ministerio destacó el siguiente balance de productos enviados al exterior:
- Extractos y esencias de café: Registraron US$511,4 millones tras el despacho de 21.902 toneladas.
- Azúcar: Alcanzó los US$432,5 millones con 640.624 toneladas exportadas.
- Cacao y sus preparaciones: Aportaron US$413,2 millones a través de 49.044 toneladas.
- Dulces y bombones: Sumaron US$280,4 millones con un volumen de 102.350,8 toneladas.
- Frutas en conserva o preparadas: Lograron US$164,5 millones con 52.551 toneladas enviadas.
- Productos de panadería: Contribuyeron con US$134 millones y 44.985 toneladas.
- Bebidas, incluidos líquidos alcohólicos: Cerraron la lista con US$86,3 millones y 73.713 toneladas.
Regiones y destinos clave para el comercio internacional
El avance del sector también refleja una democratización territorial. Por volumen, el Ministerio reportó que el Valle del Cauca fue la principal región exportadora de agroindustria en 2025, concentrando cerca de una tercera parte de lo vendido al exterior. A esta potencia productiva del occidente le siguieron de cerca los departamentos de Magdalena, Atlántico, Antioquia, Cauca y Bogotá.
MinComercio enfatiza que este crecimiento en valor y volumen demuestra que la agroindustria sostiene el avance de las exportaciones no extractivas, consolidando a Colombia como una potencia con fuerte anclaje regional.
En cuanto a los compradores internacionales, la demanda se mantuvo firme en las Américas y Europa. Los principales destinos de estos productos fueron Estados Unidos, México, Venezuela, Ecuador, Países Bajos, España y Perú. Estados Unidos sigue consolidándose como el principal socio comercial para los bienes con valor agregado que nacen en el campo colombiano.
El balance del 2025 dejará claro que el tejido productivo nacional tiene la madurez para competir a nivel global sin depender de forma exclusiva de los hidrocarburos. Las regiones están asumiendo un papel protagónico, trazando una ruta sólida hacia el desarrollo sostenible. Mantente conectado a Enredijo para seguir de cerca cómo estas dinámicas moldean el futuro de nuestra economía.








