Semillas de caña panelera, biofábricas de abono orgánico y huertas caseras para la seguridad alimentaria son las nuevas herramientas de conservación en el Huila. La Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) oficializó la entrega de sistemas productivos sostenibles a organizaciones comunitarias de Neiva y Rivera, consolidando una estrategia que busca proteger la principal fuente hídrica de la capital opita mientras mejora la economía de quienes habitan su ribera.
De la agricultura tradicional a la conservación
La cuenca del río Las Ceibas no es solo un ecosistema estratégico; es el grifo que abastece a miles de habitantes en Neiva. Para garantizar su supervivencia, la CAM ha implementado un modelo donde la conservación ambiental va de la mano con la productividad económica.
El programa se enfoca en sistemas productivos sostenibles. Javier Cardoso, profesional de la CAM, explica que el objetivo es crear una “alianza estratégica” donde las comunidades minimicen su impacto ambiental a cambio de insumos que tecnifican su labor. Al reemplazar químicos por abonos orgánicos producidos en nuevas biofábricas y diversificar cultivos, se reduce la contaminación de las fuentes hídricas que surten los acueductos veredales y municipales.
Los beneficiarios han recibido un paquete robusto de insumos que incluye:
- Material vegetal: Semillas de caña panelera en esqueje, plántulas de aguacate y cacao clonado, y cormos de plátano.
- Seguridad alimentaria: Insumos para el establecimiento de huertas caseras.
- Infraestructura verde: Plántulas forestales destinadas específicamente a la protección de suelos y nacimientos de agua.
El rostro del cambio en la zona rural
El impacto de esta iniciativa ya es tangible en la economía local. Adela Trujillo, presidenta de la Asociación de Mujeres Productoras de Caña Panelera La Siberia en Rivera, relata cómo 26 familias han transformado su vocación. Antiguamente dedicadas al café, estas familias ahora gestionan cultivos de caña con un enfoque ambientalista.
“Estos apoyos… nos han enseñado a cuidar las fuentes hídricas. Ahora sabemos trabajar la caña y elaborar los bioorgánicos para no contaminar”, asegura Trujillo, destacando que los campesinos se han convertido en los primeros “guardianes de su propio entorno natural”.
Además de la asociación La Siberia, el programa ha beneficiado a otros grupos clave en veredas como La Lindosa (Neiva) y La Medina, Monserrate, Agua Caliente y Las Juntas (Rivera). Entre las organizaciones fortalecidas bajo el enfoque de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) se encuentran:
- Asociación de Mujeres Emprendedoras de La Lindosa.
- Jóvenes Emprendedores de Rivera – Corcacao.
- Asociación de Productoras de Anturios Rivergarden.
POMCA: Una alianza por 65.000 hectáreas
Esta entrega de insumos no es un hecho aislado, sino parte de la ejecución del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca (POMCA) del río Loro, río Las Ceibas y otros directos al Magdalena. Este instrumento de planificación abarca un área de 65.000 hectáreas y representa un esfuerzo conjunto entre la CAM, la Gobernación del Huila, la Alcaldía de Neiva y las Empresas Públicas de Neiva.
El éxito del POMCA radica en entender que la calidad del agua que llega a la ciudad depende directamente de cómo viven y cultivan las familias en la parte alta y media de la cuenca. Según la CAM, ya se evidencia una mejora tanto en la disponibilidad del recurso hídrico como en las condiciones económicas de los usuarios.
La entrega de estos sistemas productivos marca un hito en la gestión ambiental del Huila. Demuestra que la conservación del río Las Ceibas no requiere expulsar a las comunidades de sus territorios, sino convertirlas en aliadas estratégicas. Al proveerles tecnología, semillas y conocimientos para una agricultura limpia, la institucionalidad asegura el agua del futuro mientras dignifica el trabajo del campo en el presente.
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