En los recónditos Valles Secos de McMurdo, una intensa corriente roja brota desde las entrañas del glaciar Taylor y tiñe el paisaje helado. Descubierta en 1911, la popularmente llamada “cascada de sangre” desconcertó a la comunidad científica durante más de un siglo. Hoy, la ciencia nos confirma que este fenómeno geológico proviene de un lago subterráneo sellado hace millones de años, lo que brinda pistas invaluables sobre la posibilidad de vida extrema en otros planetas.
¿Qué provoca el rojo intenso en el glaciar Taylor?
El contraste visual resulta casi cinematográfico: sobre la aridez y la blancura extrema del extremo más austral del planeta, una fisura escupe un líquido que simula ser sangre fresca. Sin embargo, la explicación científica anula el misterio y resalta la química. Investigaciones exhaustivas realizadas por equipos de la Universidad de Alaska Fairbanks y el Colorado College, publicadas en el Journal of Glaciology, lograron mapear el sistema hidrológico del glaciar y desentrañar su secreto.

La fuente de esta catarata es un lago subglacial que quedó atrapado bajo cientos de metros de hielo durante millones de años. Esta masa de agua milenaria posee una salinidad extrema, carece de oxígeno y contiene altas concentraciones de hierro disuelto. Gracias a radares de ecosonda, los científicos recientes descubrieron que el líquido puede fluir en temperaturas bajo cero porque el mismo proceso de congelación de los bordes del agua libera calor latente que derrite el hielo a su alrededor.
Al emerger por fin a la superficie y entrar en contacto con el oxígeno de la atmósfera, el hierro de la salmuera se oxida instantáneamente, dotando a la corriente de su perturbador tono rojizo.
Las implicaciones para la astrobiología
Más allá de lo visual, el hallazgo más revolucionario que rodea a las aguas rojizas es el ecosistema que sostiene. A pesar de permanecer en total oscuridad y asilada del intercambio directo con nuestra atmósfera, los análisis revelaron que microorganismos extremófilos logran sobrevivir y prosperar en el lago subglacial.

Al no haber luz, estos seres no realizan fotosíntesis, sino que obtienen toda su energía procesando compuestos de hierro y azufre presentes en el agua. Esto convierte automáticamente al glaciar Taylor en un simulador perfecto para la astrobiología. Si la vida terrestre puede abrirse paso en una reserva de agua salada, oscura y presurizada bajo el hielo, las probabilidades de encontrar actividad biológica en otros mundos helados aumentan. En particular, ofrece un excelente modelo de estudio para analizar los océanos subterráneos en lunas como Europa (de Júpiter) y Encélado (de Saturno).
Otros escenarios de aguas rojas en el mundo
La cascada antártica tiene la particularidad de su gélida y árida ubicación en la Tierra de Victoria, cerca del mar de Ross. No obstante, nuestro planeta cuenta con otros rincones que ostentan corrientes de tonos carmesíes provocadas por interacciones químicas similares:
- Río Tinto (España): Ubicado en la provincia de Huelva, su color es el resultado histórico de una alta concentración de minerales combinada con siglos de actividad minera.
- Dallol (Etiopía): Las aguas de este campo hidrotermal adquieren tonalidades intensas debido a una fuerte actividad geotérmica y a la peculiar composición química de sus suelos.
- Lago Lonar (India): Situado en el antiguo cráter de un meteorito, sus aguas reaccionan visualmente a causa de los minerales de su singular entorno.

En todos estos ecosistemas terrestres, son los minerales los responsables de pintar el agua. Pero sin duda, el brutal contraste con el manto de hielo virgen sigue coronando a la cascada antártica como la más sobrecogedora.
La naturaleza de nuestro planeta nos sigue demostrando su asombrosa capacidad de adaptación y maravilla. El enigma del flujo rojizo en el fin del mundo ya no es un misterio insondable, sino un triunfo de la geología y la biología extrema, brindándonos esperanza sobre la búsqueda de vida más allá de las estrellas. ¿Te apasionan los secretos que oculta la ciencia y nuestro planeta? No olvides seguir los artículos y reportajes especiales de investigación todos los días en tu portal de confianza, Enredijo.








