Foto: Suministrada
Comunidades siguen esperando soluciones urgentes y advierten con vías de hecho
Las comunidades de los municipios de Isnos, San Agustín y Saladoblanco, siguen a la espera de que el Gobierno Departamental tomo cartas en el asunto y por fin se terminen las obras de pavimentación de este tramo vial que interconecta esta vasta región agrícola y turística del Sur del Huila, luego de la mesa técnica celebrada en Neiva, donde se analizó el crítico estado de las obras.
El encuentro, que congregó a la Gobernación del Huila, la Secretaría de Vías e Infraestructura y la veeduría ciudadana de los tres municipios, dejó como saldo una lista de compromisos administrativos, pero pocas certezas sobre la culminación definitiva de una obra que las comunidades reclaman con urgencia.
La reunión, planteada como un espacio para definir el rumbo del proyecto, giró en torno a una necesidad financiera apremiante. La gestión de una adición presupuestal superior a los 6.000 millones de pesos, cifra señalada como indispensable para garantizar la continuidad de los trabajos.
El reclamo de la comunidad
Representantes de los sectores productivos y sociales de la región expresaron su profundo descontento, señalando que la paciencia de los habitantes del Sur del departamento se ha agotado. Entre los líderes que han alzado su voz se encuentra el presidente de FEDEPANELA HUILA, Leyber Noguera, quien ha sido un actor fundamental en el movimiento comunitario, instando a las autoridades a dejar de lado los trámites burocráticos y pasar a soluciones de fondo.
Para los líderes comunitarios, las visitas de verificación y los informes técnicos, si bien necesarios, no pueden seguir siendo una excusa para dilatar una obra vital para el desarrollo turístico y comercial de esta zona del departamento. “La comunidad no puede seguir esperando mientras el gobierno planea nuevas visitas; necesitamos maquinaria, operarios y resultados tangibles en la vía”, manifestaron durante el encuentro.
Los compromisos adquiridos
Como resultado de la jornada, se establecieron dos acciones concretas de corto plazo como la realización de un “informe técnico detallado” por parte de la comunidad, cuyos líderes se comprometieron a entregar un documento pormenorizado que evidencie, punto por punto, las falencias actuales de la obra; y una “visita de verificación”, por la Secretaría de Vías e Infraestructura con el objetivo es contrastar la realidad del terreno con los informes contractuales y avanzar en una hoja de ruta para la terminación del proyecto.
La advertencia.
A pesar de la apertura de estos canales de diálogo, el tono de la veeduría fue contundente, al dar un ultimátum de que, de no observarse resultados concretos, celeridad en la adición presupuestal y avances efectivos en la ejecución, se procederá a realizar vías de hecho.
La situación pone en jaque la gobernabilidad y la confianza ciudadana en el proyecto, pues, mientras las autoridades se preparan para las nuevas jornadas de inspección técnica, los habitantes de Isnos, San Agustín y Pitalito permanecen en alerta máxima, esperando que esta vez, los compromisos en papel se traduzcan finalmente en asfalto y progreso para la región.








