martes, abril 28, 2026

Minambiente declara reserva temporal en la Sierra Nevada

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reserva en la Sierra Nevada

Foto original: Santiago Ramírez

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible declaró una reserva temporal de más de 940.000 hectáreas de extensión en la majestuosa Sierra Nevada de Santa Marta. A través de la resolución 280 del 27 de marzo de 2026, el Gobierno busca proteger la integridad ecológica y biocultural del territorio durante los próximos dos años, paralizando de manera preventiva las nuevas concesiones mineras en la región. Esta decisión estratégica surge como un salvavidas institucional ante la reciente anulación del decreto de la Línea Negra, priorizando el abastecimiento hídrico del Caribe colombiano y el cuidado de las comunidades ancestrales.

¿Qué implica la nueva reserva ambiental?

En una apuesta directa de la cartera de ordenar el territorio alrededor del agua, el Ministerio de Ambiente declaró una reserva de recursos naturales renovables de carácter temporal en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta colosal figura de conservación abarca una extensión de 942.005,16 hectáreas. El objetivo primordial del documento oficial es salvaguardar la integridad ecológica, climática, hídrica y biocultural del territorio.

La ministra encargada de esta decisión, Irene Vélez Torres, destacó el valor incalculable de este macizo montañoso. La medida busca asegurar el papel de este sistema, que regula el agua de muchas de las cuencas que abastecen al Caribe colombiano. Además, la funcionaria reforzó el compromiso estatal con las autoridades tradicionales: “Reconocemos su significado vital para las comunidades que lo habitan y lo cuidan, avanzando en garantías de gobernabilidad ambiental para la integridad de la Línea Negra”, aseguró Vélez.

Freno absoluto a la minería

La declaratoria de esta reserva temporal tiene implicaciones severas y automáticas sobre la industria extractiva. La medida implica que no se podrán otorgar nuevas concesiones mineras, contratos especiales de exploración y explotación, ni cualquier otro tipo de contrato sujeto a regímenes especiales.

Este cerrojo normativo busca frenar inmediatamente cualquier avance de la frontera minera. Tampoco se permitirá continuar con el trámite de solicitudes en curso para la exploración o explotación de minerales en la reserva. La instrucción a las entidades responsables es categórica: “En consecuencia, la Agencia Nacional de Minería no podrá otorgar nuevas concesiones, suscribir contratos ni habilitar nuevas áreas para el desarrollo de actividades de exploración o explotación minera dentro del área”, se lee en la resolución. A nivel ambiental, la directriz establece que “durante la vigencia de la declaratoria de reserva temporal, las autoridades ambientales no podrán otorgar permisos o licencias ambientales para la exploración o explotación de minerales”.

Las excepciones a la norma

Pese al rigor del blindaje ambiental, la transición productiva y las dinámicas locales obligan a mantener ciertas flexibilidades. El Minambiente se refirió a una serie de actividades específicas que estarían permitidas:

  • Los proyectos de explotación minera que cuenten con título minero, instrumento técnico minero aprobado e instrumento ambiental vigentes. Los cuales podrán continuar su ejecución hasta su terminación, sin lugar a prórroga.
  • Las autorizaciones temporales para el aprovechamiento de materiales de construcción requeridos para obras públicas, en los términos del artículo 116 de la Ley 685 de 2001.
  • Las figuras de formalización de pequeña minería para materiales de arrastre previstas en la Ley 2250 de 2022.

El detonante jurídico

Para comprender el origen de esta drástica resolución, hay que mirar el complejo panorama judicial del país. Cabe apuntar que la declaratoria llega poco más de un mes después desde que el Consejo de Estado decidió declarar nulo el Decreto 1500 de 2018. Esta normativa redefinió el territorio ancestral de los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo) y reconocía 348 espacios sagrados dentro de la denominada Línea Negra.

La anulación de la norma por parte del alto tribunal estuvo motivada por vicios de procedimiento formales —como la falta de cartografía oficial del IGAC en el momento de su expedición y omisiones en consultas previas a otras comunidades—. En ese momento, organizaciones indígenas, ambientales y de la academia calificaron la decisión del alto tribunal como un “grave retroceso”. Dichos colectivos manifestaron que la decisión las dejaba sin una “herramienta legal efectiva de defensa frente a actividades que puedan afectar gravemente su territorio y su sistema ancestral de conocimiento”. El decreto, argumentaron, era el principal instrumento jurídico que amparaba ese gran territorio ancestral frente a intervenciones externas, como proyectos de infraestructura, mineros, energéticos o de turismo.

Una acción preventiva con respaldo

Frente a este vacío de protección generado por la justicia, el Ejecutivo tuvo que maniobrar de urgencia. Mientras se adelantan los debidos procesos institucionales, técnicos y participativos para una medida de protección definitiva, el Minambiente optó por esta declaratoria, de carácter no solo transitorio, sino también preventivo. El documento estipula que la decisión “permite evitar la consolidación de nuevas presiones antrópicas sobre el territorio, en aplicación del principio de precaución y en concordancia con la obligación del Estado de garantizar la protección de los recursos naturales renovables y del ambiente”.

La trascendencia de la medida fue celebrada al más alto nivel. El presidente Gustavo Petro, a través de su cuenta de X, se pronunció sobre la medida, asegurando que se trata de una de las reservas más grandes en la historia del país. “Así cuidamos a las comunidades indígenas, a la humanidad y la vida desde el corazón del mundo”, agregó el mandatario.

La instauración de esta enorme reserva temporal marca un hito crucial en la defensa del medio ambiente en Colombia. Actuando como un escudo ágil ante la anulación de la Línea Negra, el Ministerio de Ambiente gana tiempo para construir una figura de conservación permanente y concertada, salvaguardando las riquezas hídricas y culturales de la Sierra Nevada. Desde Enredijo, tu portal de periodismo riguroso y actual, seguiremos investigando paso a paso el desarrollo de este blindaje ecológico. ¡Comparte este artículo y suscríbete para no perderte el mejor análisis de la actualidad colombiana!

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