La selección departamental de baloncesto del Huila se coronó campeona invicta en el torneo nacional preparatorio disputado en Manizales entre el 21 y el 23 de marzo de 2026. Con un desempeño arrollador, el quinteto dirigido por Andrés Navarro no solo alzó el trofeo, sino que consolidó su esquema táctico de cara al gran reto de la región: lograr la clasificación oficial a los próximos Juegos Nacionales Córdoba-Sucre 2027.
Consolidación deportiva
El baloncesto huilense vive un momento de optimismo. Durante tres intensos días de competencia en el Coliseo Mayor de Manizales, la Selección de Baloncesto del Huila demostró que su proceso de preparación va por un camino inmejorable. Este certamen de categoría libre reunió a diversos clubes y ligas del país que, al igual que el conjunto opita, buscan foguearse y medir su nivel de cara al ciclo olímpico nacional.
La participación del departamento en este tipo de eventos no es casualidad; responde a una agenda de preparación estratégica diseñada para elevar la exigencia de los jugadores. El objetivo principal de la liga es forjar un grupo altamente competitivo, capaz de soportar la presión y representar con jerarquía al Huila en los Juegos Nacionales de 2027, unas justas que tendrán como sedes principales a los departamentos de Córdoba y Sucre.
Dominio opita en la cancha
Desde el salto inicial del torneo, el Huila dejó claras sus intenciones. El debut fue ante la escuadra de Nuevo Mundo Antioquia, un encuentro donde los huilenses impusieron condiciones desde el primer cuarto. Gracias a un control absoluto en el manejo del balón y una alta efectividad en los lanzamientos, el partido concluyó con una victoria aplastante de 60 a 27.
La contundencia se mantuvo en la segunda salida. Frente al equipo local de Manizales, el quinteto visitante repitió la dosis y selló un marcador de 61 a 19. En este duelo, se hizo evidente la solidez defensiva del equipo, aprovechando cada robo de balón para generar transiciones rápidas y ampliar la diferencia de manera temprana. Para cerrar la primera fase con broche de oro, el Huila superó a Fly Hoops Cali por 58 a 35, asegurando su paso a las rondas definitivas sin conocer la derrota y con la moral al tope.
Determinación bajo presión
A medida que el campeonato avanzaba, el nivel de exigencia se disparó. El verdadero carácter del equipo se puso a prueba en el choque de la siguiente ronda nuevamente frente a un representativo de Antioquia. En un partido vibrante, cerrado y de mucho roce físico, el Huila demostró madurez mental para resolver en los últimos instantes, llevándose el triunfo por un apretado 51 a 49. Esta capacidad para ganar en finales de fotografía es un indicador vital de crecimiento.
Posteriormente, en la ronda semifinal, el equipo se vio las caras con Manizales Samanes. Tras ajustar detalles tácticos, los opitas volvieron a imponer su ritmo y superaron al rival por 60 a 45.
El gran cierre se dio en la final ante la Liga de Caquetá. A pesar del desgaste acumulado, el equipo huilense logró administrar el juego, mantuvo la ventaja a lo largo de los cuatro periodos y selló el campeonato con un marcador de 49 a 40. La victoria reafirmó el balance perfecto del equipo y premió el esfuerzo colectivo de un grupo que no bajó la guardia en ningún momento.
Proceso y continuidad
Detrás de este éxito deportivo se encuentra el trabajo incansable del cuerpo técnico liderado por el entrenador Andrés Navarro. Su filosofía de juego es clara: la defensa es innegociable. Como él mismo ha expresado recientemente, el jugador opita se caracteriza por defender al 100%, entendiendo que es a partir de la solidez defensiva que se construyen las mejores opciones en ataque.
El proceso de Navarro no solo evalúa el rendimiento individual y colectivo, sino que también busca consolidar una identidad de juego que mezcle la experiencia de jugadores nacidos entre 2004 y 2006, con el talento emergente de las generaciones 2007 en adelante. Este campeonato en Manizales permitió medir fuerzas, rotar el banco y detectar los aspectos técnicos que aún requieren pulirse.
Córdoba y Sucre 2027
Aunque el título en Manizales es un gran aliciente, en la interna de la selección saben que es solo el comienzo. El calendario deportivo del año contempla la participación en otros torneos de fogueo a mitad de año, los cuales servirán como termómetro final antes del clasificatorio oficial a los Juegos Nacionales, que se disputará en Tocancipá durante el segundo semestre.
Las justas de Córdoba y Sucre 2027 prometen ser el evento multideportivo más importante de Colombia en los últimos años, con una gran inversión en infraestructura, como el nuevo Coliseo de Halterofilia y diversos escenarios en la región Caribe. El Huila, como departamento con tradición deportiva, tiene el reto no solo de clasificar, sino de sostener el nivel competitivo frente a potencias históricas como Valle, Antioquia y Bogotá, buscando regresar a lo más alto del podio nacional.
El título obtenido en Manizales es una inyección de energía y confianza para una Selección Huila que trabaja con seriedad y proyección. Con una defensa aguerrida, un ataque contundente y un cuerpo técnico enfocado en los detalles, el camino hacia los Juegos Nacionales de 2027 ha comenzado con el pie derecho. ¡Te invitamos a seguir de cerca todo el cubrimiento del deporte regional y nacional aquí, en Enredijo!








