El Ministerio TIC culminó en Bogotá una serie de encuentros territoriales que reunieron a cerca de 200 actores del sector educativo y tecnológico para formular el nuevo CONPES de Educación Digital. Esta ambiciosa política pública busca establecer una hoja de ruta nacional para cerrar las brechas socioeconómicas y garantizar que estudiantes, docentes y ciudadanos desarrollen las competencias requeridas en el siglo XXI.
Superar la pobreza digital en Colombia
Para entender la magnitud del reto que asume el país, es indispensable mirar el panorama actual. De acuerdo con datos recientes del Índice de Pobreza Digital del Departamento Nacional de Planeación (DNP) para 2025, el 37,8% de la población mayor de 11 años —lo que equivale a casi 16,79 millones de colombianos— se encuentra en condición de pobreza digital. A esta cifra alarmante se suma el hecho de que cerca del 30% de las sedes educativas oficiales aún carecen de conexión a internet.
Ante este escenario, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) avanza en la construcción de la Política Pública de Educación Digital, un proyecto que, a través de un documento CONPES, busca consolidar la apropiación tecnológica como un pilar innegociable del desarrollo nacional. La meta no es solo entregar equipos, sino generar una transformación cultural y educativa de fondo, proyectada hacia el año 2035.
Un ecosistema tecnológico unido en el centro del debate
La construcción de una política pública efectiva no puede hacerse a puerta cerrada. Por ello, el proceso se ha edificado a partir de múltiples mesas sectoriales y encuentros territoriales liderados por el viceministerio de Transformación Digital.
Este ciclo de participación ciudadana tuvo su gran cierre mediante un taller estratégico realizado recientemente en Bogotá, en las instalaciones del emblemático edificio Murillo Toro. Allí se dieron cita operadores de telecomunicaciones y representantes clave de la industria TIC, quienes aportaron propuestas concretas para robustecer la formulación de esta hoja de ruta. El mensaje fue claro: el Estado y la empresa privada deben trabajar de la mano para que la conectividad se traduzca en verdaderas oportunidades de aprendizaje.
Desde la Amazonía hasta el Caribe
Una política nacional pierde su impacto si ignora las realidades locales. Durante las últimas semanas, el Ministerio se desplegó por toda la geografía nacional, realizando encuentros en ciudades como Arauca, Bucaramanga, Pereira, Mitú, Pasto y Cartagena.
En total, cerca de 200 actores del ecosistema educativo y digital participaron activamente en estos diálogos, integrando a docentes, estudiantes, autoridades territoriales, miembros de la academia, organizaciones sociales y representantes de la industria. La inclusión fue un factor diferencial en esta gira de formulación. Por ejemplo, en Mitú y Pereira, la participación de comunidades indígenas y delegados afrodescendientes garantizó que el nuevo CONPES responda a la diversidad cultural del país y proponga soluciones adaptadas a poblaciones históricamente excluidas, reconociendo que la educación tecnológica debe respetar y potenciar la identidad local.
Los cimientos del cambio
Uno de los principales consensos alcanzados durante estos encuentros fue la urgencia de contar con un marco nacional unificado que oriente el desarrollo de competencias digitales a lo largo de la vida.
Los expertos e invitados evidenciaron desafíos estructurales graves: la falta de referentes nacionales actualizados, las limitadas capacidades institucionales, la escasez de recursos pedagógicos idóneos y las marcadas brechas en infraestructura física y tecnológica. Además, se resaltó la escasa medición existente sobre las competencias de la población y la nula interoperabilidad de los sistemas de información del sector educativo.
Para contrarrestar esto, la política busca institucionalizar un ciclo continuo de monitoreo y evaluación. El objetivo es que el Estado pueda tomar decisiones basadas en evidencia sólida y avanzar con precisión quirúrgica en el cierre de las brechas tecnológicas.
Propuestas para la conectividad y el futuro del aprendizaje
El taller de cierre no solo sirvió como diagnóstico, sino que permitió recoger propuestas invaluables del sector de telecomunicaciones. Las iniciativas presentadas estuvieron orientadas a fortalecer la infraestructura de conectividad, democratizar el acceso a dispositivos digitales de última generación y, sobre todo, garantizar la apropiación tecnológica en los procesos educativos cotidianos del país.
Para la ciudadanía que desee hacer seguimiento a esta vital hoja de ruta, el Ministerio TIC mantendrá información actualizada, noticias y resultados de los próximos espacios de participación a través de su página oficial (www.mintic.gov.co) y sus redes sociales institucionales.
La formulación del CONPES de Educación Digital representa una oportunidad histórica para que Colombia transforme sus aulas y comunidades, integrando la tecnología no como un lujo, sino como un derecho fundamental para el desarrollo. Con la participación de múltiples sectores y regiones, el país da un paso firme hacia un futuro más equitativo y competitivo. Te invitamos a seguir explorando más investigaciones y reportajes a fondo aquí, en Enredijo, tu portal de noticias de confianza.








