El presidente Gustavo Petro pide investigar a fondo mientras surge controversia por sus declaraciones sobre prevención
La muerte de Kevin Arley Acosta, un menor de siete años que padecía hemofilia, ha escalado a los niveles más altos del Gobierno Nacional. Tras confirmarse el deceso del pequeño en Bogotá, el presidente Gustavo Petro solicitó una investigación exhaustiva para determinar si hubo fallas administrativas en la entrega de medicamentos por parte de la Nueva EPS.
El doloroso periplo por la salud
El caso de Kevin no solo refleja la urgencia de los tratamientos crónicos, sino también la complejidad del sistema de remisiones en el sur del país. Tras sufrir una caída, el menor recibió las primeras atenciones en el Centro de Salud de Palestina, Huila.
Debido a su condición base y la gravedad del trauma, fue remitido de urgencia al Hospital Departamental San Antonio de Pitalito, sin embargo, dada la alta complejidad de su afección y la necesidad de especialistas, el equipo médico ordenó su traslado inmediato a la ciudad de Bogotá, donde finalmente falleció en la UCI del Hospital La Misericordia tras días de lucha.
Pronunciamiento presidencial
Durante el más reciente Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro se refirió al caso con una mezcla de exigencia administrativa y consejos preventivos que han generado diversas reacciones.
“Hay personas responsables individuales que no fueron lo suficientemente eficaces en entregar el medicamento, por lo que aquí la cuestión financiera no es obstáculo”, afirmó el mandatario, asegurando que existen fondos, pero que en la Nueva EPS están “represados por un embargo de dos billones de pesos”.
No obstante, el jefe de Estado también hizo énfasis en la prevención familiar, señalando que el menor sufrió el accidente mientras montaba bicicleta. “Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos”, sostuvo Petro, añadiendo que la combinación de la falta de fármacos y el accidente deportivo fueron las “causas agravantes”.
Investigación en curso
El mandatario fue enfático en que se debe esclarecer si la interrupción del tratamiento fue por negligencia administrativa o fallas de conexión en el sistema. Mientras la investigación avanza, el cuerpo de Kevin fue trasladado a Charalá, Santander, donde se cumplieron sus honras fúnebres.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad de los pacientes con enfermedades huérfanas en las zonas rurales del Huila y la efectividad de las EPS en la entrega de medicamentos vitales








