El presidente Gustavo Petro ha calificado de “arbitraria” la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto que fijaba el salario mínimo para 2026. En una respuesta inmediata desde la Casa de Nariño, el mandatario advirtió que la medida judicial pone en riesgo el “salario vital” ordenado por la Constitución y anunció que, aunque acatará el fallo, su Gobierno expedirá un nuevo decreto transitorio mientras llama al “pueblo trabajador” a defender su poder adquisitivo en las calles.
La defensa del “Salario Vital” frente al tecnicismo jurídico
La controversia estalló este viernes 13 de febrero, cuando el alto tribunal administrativo ordenó la suspensión de los efectos del decreto salarial vigente, argumentando presuntas fallas en la ponderación de los criterios técnicos exigidos por la Ley 278 de 1996. Ante esto, Petro fue enfático al señalar que el acto administrativo de su Gobierno sí cumple con los parámetros económicos, pero va más allá al integrar el concepto de salario vital, el cual considera una obligación constitucional para proteger la vida y la nutrición de los colombianos.
“El salario vital está ordenado por la Constitución”, aseguró el Presidente, advirtiendo que una reducción en los ingresos de los trabajadores no solo afecta sus derechos fundamentales, sino que podría contraer la demanda de alimentos esenciales, agravando los índices de hambre y desnutrición infantil en el país.
Respuesta inmediata: Decreto transitorio y concertación
Para evitar un vacío jurídico que afecte el bolsillo de los trabajadores, el Jefe de Estado ordenó al Ministerio del Trabajo convocar de manera inmediata una reunión de concertación. El objetivo es doble: analizar los alcances de la decisión judicial y estructurar el contenido del nuevo decreto que será expedido en los próximos días.
Según la providencia del Consejo de Estado, el Gobierno cuenta con un plazo de ocho días para emitir esta norma transitoria. Mientras tanto, el Ejecutivo sostiene que la nueva regulación seguirá estrictamente las órdenes constitucionales, buscando blindar el incremento frente a futuros ataques jurídicos.
Impacto económico: Inflación y tasas de interés bajo la lupa
Uno de los puntos más álgidos del debate es el impacto del aumento salarial en la economía. Petro desestimó las críticas que vinculan el alza salarial con la inflación, citando mediciones recientes y estudios que —según el Gobierno— demuestran una “incidencia marginal del salario vital en el incremento de precios” de los alimentos.
Por el contrario, el mandatario puso el foco en otros factores macroeconómicos, anunciando que se evaluará el impacto negativo que el aumento de las tasas de interés está teniendo sobre el empleo, el déficit fiscal y la estructura de precios en Colombia.
Un llamado al “Pacto Social” y a las calles
Más allá de la respuesta jurídica, el Presidente ha politizado la decisión invitando a una movilización social. Petro planteó que este escenario abre la puerta a un nuevo pacto social, pero instó al “pueblo trabajador” a expresarse activamente sobre la suspensión del decreto. “El Gobierno actúa conforme al mandato constitucional y al voto ciudadano que lo eligió”, sentenció, sugiriendo que la defensa del salario no se dará solo en los tribunales, sino también en el escenario público.
La suspensión del salario mínimo 2026 marca un precedente de tensión institucional entre el Ejecutivo y el Consejo de Estado. Mientras el Gobierno prepara un decreto de emergencia para corregir el rumbo, la incertidumbre se traslada a las empresas y hogares colombianos, que quedan a la espera de las nuevas cifras oficiales y de la reacción de los movimientos sociales convocados por el Presidente. Mantente conectado a Enredijo para conocer el monto del nuevo decreto apenas sea publicado.








