Una emergencia humanitaria y ambiental sacude a Colombia este febrero de 2026. Lo que debía ser una temporada de transición seca se ha convertido en una pesadilla invernal debido a un frente frío y la persistencia de condiciones tipo ‘La Niña’, dejando un saldo trágico de al menos 14 fallecidos y más de 50.000 familias afectadas en la región Caribe, con Córdoba como epicentro. Simultáneamente, en el departamento del Huila, los deslizamientos y crecientes súbitas mantienen en jaque a municipios como Campoalegre y Timaná, colapsando la infraestructura vial y poniendo a prueba la capacidad de respuesta del Estado.
El desborde del Sinú y San Jorge
La situación en el departamento de Córdoba es crítica. Las lluvias incesantes de la primera semana de febrero han provocado el desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge, rompiendo diques y anegando miles de hectáreas. Según los reportes más recientes de las autoridades locales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la cifra de damnificados asciende a 50.000 familias, con cerca de 9.000 viviendas destruidas o gravemente averiadas.
El panorama es desolador en la cuenca baja del Sinú. Municipios ribereños han quedado incomunicados, y los cultivos de pancoger, vitales para la economía local, están bajo el agua. La represa de Urrá ha tenido que gestionar descargas controladas para mitigar el impacto, pero la saturación del suelo ha superado la capacidad de absorción del terreno. La indignación crece entre la población, y voces desde el Senado han denunciado una respuesta estatal insuficiente ante la magnitud de la tragedia, exigiendo corredores humanitarios inmediatos.
La montaña se viene abajo
Mientras el Caribe se inunda, el sur del país enfrenta el rigor de la montaña. En el Huila, la geografía quebrada ha convertido las lluvias en una trampa mortal de lodo y piedra. La Oficina para la Gestión del Riesgo del departamento ha reportado múltiples emergencias por deslizamientos y crecientes súbitas en municipios como Campoalegre, Nátaga y Teruel.
Un caso emblemático ocurrió en Campoalegre, donde organismos de socorro lograron el rescate milagroso de un adulto mayor de 93 años arrastrado por la quebrada La Caraguaja. Sin embargo, la infraestructura no ha corrido con la misma suerte: vías terciarias vitales para el transporte de café y alimentos están bloqueadas, aislando a comunidades rurales enteras. En Nátaga, la pérdida de banca en la vía principal ha obligado al cierre total, complicando el acceso de maquinaria amarilla para la remoción de escombros.
¿Por qué llueve tanto en febrero?
La pregunta que muchos colombianos se hacen es: ¿Por qué estamos bajo el agua en una época que tradicionalmente es de pocas lluvias? El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) ha explicado que se trata de una “tormenta perfecta” de factores climáticos:
- Frente Frío del Norte: Un sistema de baja presión proveniente del hemisferio norte ha descendido hasta el Caribe colombiano, interactuando con la humedad local y generando precipitaciones extremas.
- Variabilidad Climática (La Niña): Aunque se esperaba una normalización, el país sigue bajo la influencia de condiciones oceánicas y atmosféricas “Tipo La Niña”, que potencian las lluvias en las regiones Andina y Caribe.
- Saturación de Suelos: Tras un enero que también presentó lluvias por encima del promedio, los suelos en la región Andina no tienen capacidad de drenaje, lo que convierte cualquier aguacero moderado en un detonante de derrumbes.
Sobre la Emergencia Invernal
¿Hasta cuándo lloverá en Colombia en 2026? El IDEAM pronostica que las lluvias intensas continuarán durante la primera quincena de febrero, con una disminución gradual hacia finales de mes. Sin embargo, se insta a mantener la alerta, pues marzo marca el inicio de la primera temporada oficial de lluvias del año.
¿Qué zonas de Córdoba están en mayor riesgo? Las zonas de mayor riesgo son las riberas del río Sinú (Montería, Lorica, San Pelayo) y la cuenca del San Jorge (Ayapel, Montelíbano). Se recomienda evacuación preventiva en áreas bajas y no cruzar arroyos bajo ninguna circunstancia.
¿Cómo ayudar a los damnificados del Huila y Córdoba? Se recomienda canalizar las ayudas a través de la Cruz Roja Colombiana y la UNGRD. Los kits de aseo, alimentos no perecederos y agua potable son prioritarios. Evite donaciones en dinero a cuentas no verificadas oficialmente.
La crisis actual en Córdoba y Huila no es solo un evento meteorológico, sino un recordatorio de la vulnerabilidad de nuestros territorios ante el cambio climático. Mientras las autoridades despliegan maquinaria y ayudas humanitarias, la ciudadanía debe permanecer atenta a las alertas tempranas. En Enredijo seguiremos monitoreando el nivel de los ríos y las acciones del Gobierno Nacional para atender a las miles de familias que hoy lo han perdido todo.



