El departamento del Huila cierra la vigencia fiscal 2025 con una paradoja administrativa que desafía las narrativas oficiales. Mientras las cifras de ejecución presupuestal presentadas por la administración del gobernador Rodrigo Villalba Mosquera sugieren una gestión eficiente, la realidad en las calles y veredas dibuja un mapa de fracturas sociales y de seguridad.
El reciente informe de rendición de cuentas presentado este 16 de diciembre por parte del Gobierno Departamental, comparado con las metas propuestas en el Plan de desarrollo 2024-2027 y la realidad territorial demuestra que el Huila avanza en la estadística financiera, pero retrocede en la seguridad humana y la infraestructura estratégica.
1.3 billones y la dependencia fiscal
El gobierno departamental reportó una ejecución presupuestal de 1.3 billones de pesos en lo que va de la presente vigencia, sin embargo, el análisis revela una alta rigidez financiera, ya que la mayoría de estos recursos provienen del Sistema General de Participaciones (SGP), lo que deja poco margen de maniobra propia.
Para financiar las metas del Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande” adoptado mediante la Ordenanza No. 009 de 2024, la administración recurrió a un cupo de endeudamiento por $90.000 millones, aprobado en marzo. Paradójicamente, estos recursos de crédito se etiquetaron para infraestructura vial y deportiva, los dos sectores que hoy presentan las crisis más agudas de cara a la opinión pública.
Seguridad.
El Pilar 1 del Plan de Desarrollo, enfocado en Seguridad y Buen Gobierno, es donde la brecha entre inversión y resultado es más más grande.
Según el informe de gestión, se invirtieron más de $32.000 millones en dotación, como camionetas, motocicletas, cámaras de vigilancia y recompensas, oficialmente, se reportan 4.589 capturas y la incautación de 39 toneladas de estupefacientes.
Sin embargo, fuentes independientes como Indepaz y el sistema SIEDCO muestran otra realidad:
- Hegemonía Criminal: El Huila se ha consolidado como un nodo crítico en los corredores que conectan Cauca y Meta, bajo la influencia del Estado Mayor Central (EMC).
- La “Vacuna” Generalizada: La extorsión ha dejado de ser selectiva para convertirse en un régimen tributario ilegal que asfixia a comerciantes y agricultores en municipios como Algeciras, Tello y Baraya.
- Violencia Letal: Masacres en La Plata y Timaná, sumadas al desplazamiento forzado hacia Neiva, evidencian que la compra de vehículos no se ha traducido en control territorial.
La vergüenza de la infraestructura
Si la seguridad es la crisis invisible, el Estadio Guillermo Plazas Alcid es la ruina visible. El 2025 será recordado como el año del colapso definitivo tras los estudios de la Universidad Nacional que confirmaron fallas estructurales, y la consecuente inhabilitación del escenario por la Dimayor, el departamento sufrió un golpe histórico; la salida del Atlético Huila hacia el Valle del Cauca.
Aunque la Gobernación y la Alcaldía firmaron un convenio tardío en noviembre por $56.196 millones para recuperar la tribuna occidental, la gestión fue reactiva. El departamento perdió su fútbol profesional, y con él, una dinámica económica vital para la capital opita.
Un “Elefante Blanco” de Lujo
En el sector salud, la Torre Materno Infantil del Hospital Universitario de Neiva es el ejemplo perfecto de la “Grandeza de Papel”, en ella la obra física reporta un avance del 99.5%, pero en la realidad, es un cascarón vacío ya que le hacen falta cerca de $68.000 millones en dotación tecnológica y biomédica para que pueda operar.
Mientras la Contraloría advierte sobre riesgos de deterioro patrimonial, la infraestructura más moderna del sur del país permanece cerrada, inútil para los pacientes que la requieren.
Gas, vías rurales y finanzas
El informe reconoce aciertos administrativos notables donde la ejecución sí llegó a la población más pobre del departamento y a lugares apartados de la geografía regional. Aspectos como el sistema de gas natural domiciliario y las Placas Huella superaron las metas.
En Gas se alcanzaron 4.900 nuevas conexiones y convenios por $30.000 millones para llegar a 18 municipios y en Placas Huella, la meta de 21 kilómetros se está cumpliendo, impactando positivamente zonas cafeteras.
Otros indicadores positivos demuestran que la pobreza multidimensional se redujo al 10,9% y el desempleo al 8,4%, cifras mejores que el promedio nacional, impulsadas por la inversión social y la resiliencia del sector agropecuario.
Un gobierno asimétrico
El balance del 2025 deja al descubierto una administración asimétrica, pues, mientras el gobierno de Villalba es eficiente en la gestión financiera y en obras de pequeña escala y alto impacto social (gas y placas huella), pero ha sido ineficaz en la protección de la vida y la gestión de macroproyectos.
El semáforo de cumplimiento cierra el año con luces rojas en seguridad y deporte, una alerta amarilla en salud, y luces verdes en gasificación y gestión financiera.
Para el 2026, el reto no es gastar más, sino gastar mejor. El Huila necesita menos estadísticas de “inversión” y más resultados de “transformación”, especialmente en recuperar la tranquilidad perdida y evitar que sus obras estratégicas se conviertan en monumentos a la desidia.




2 respuestas
“La esencia es invisible para algunos el gobierno…”
Ojalá todos tuviéramos la verraquera para dar a conocer las incorfomidades de los compromisos que adquieren los mandatarios, siempre y cuando se tengan los argumentos y el material de prueba.