Con más de 5.000 hectáreas cultivadas y la ventaja competitiva de tres floraciones anuales, cinco asociaciones de productores huilenses buscaron acuerdos directos de exportación en la feria internacional Territorio Aguacate.

El mercado del aguacate Hass en el departamento del Huila pasó de ser un cultivo de exploración a un renglón económico consolidado. Durante la octava edición de Territorio Aguacate, uno de los eventos agroindustriales más relevantes de Latinoamérica, llevada a cabo los días 4 y 5 de noviembre en Plaza Mayor de Medellín, la región logró concretar negocios directos entre productores locales y comercializadores globales, sustentando su oferta en la implementación de nuevas tecnologías y el aumento de su capacidad productiva.
Cifras y ventaja competitiva


De acuerdo con los datos de la Evaluación Agropecuaria de 2024, el Huila supera las 5.000 hectáreas sembradas de aguacate, concentradas mayoritariamente en la variedad Hass, la de mayor demanda en los mercados internacionales.
Este volumen de siembra está directamente ligado a condiciones agroclimáticas específicas de la región que generan un impacto directo en la economía local. Ricardo Uribe Lalinde, director ejecutivo de la empresa exportadora Cartama, señala que la fruta producida en el departamento presenta un calibre excepcional y una ventana de cosecha atípica. Según explicó, el Huila es la única región del país que registra tres floraciones anuales, una particularidad biológica que permite a los cultivadores sostener una oferta constante y obtener ventajas comerciales sostenidas frente a otros departamentos productores.
Asociatividad y representación local
La participación huilense en el certamen estuvo conformada por cinco organizaciones que operan bajo modelos de asociatividad en el centro, occidente y sur del departamento- Asopasac y Asofrutales (San Agustín), Aguasurocci (La Argentina), Procampo (La Plata) y la Cooperativa Multiactiva Productores de Aguacate Samaria Hass (Santa María).
Estas organizaciones, que asistieron al evento con el respaldo de la administración departamental, concentraron sus agendas en la actualización técnica sobre protocolos para la producción orgánica y en el relacionamiento comercial para la exportación sin intermediarios, un factor clave para la rentabilidad de las familias campesinas involucradas en este renglón.
Certificación e industrialización
A pesar de las ventajas geográficas y el crecimiento del área sembrada, el sector enfrenta la necesidad de estandarizar sus procesos. El secretario de Agricultura y Minería del Huila, Oscar Eduardo Trujillo Cuenca, precisó que los esfuerzos operativos de la cadena productiva deben orientarse hacia la obtención de certificaciones de predios y la adopción de paquetes tecnológicos que mejoren el rendimiento por hectárea.
El objetivo económico a mediano plazo no se limita a la exportación de la fruta en fresco. La proyección del sector apunta a la agregación de valor mediante la transformación agroindustrial, abriendo líneas de suministro de materia prima para la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética. Para alcanzar esta fase, el departamento avanza en la ejecución de proyectos orientados a la dotación de maquinaria y equipos para los productores de la región.










