sábado, agosto 15, 2026

La bocatoma de Empitalito al desnudo

La bocatoma está a solo 10 metros del río Guachicos y el cemento se pudre en el abandono.

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Una inspección ocular realizada directamente en la Bocatoma El Palmar (río Guachicos, corregimiento de Bruselas) ha dejado al descubierto una verdad que los comunicados oficiales ya no pueden tapar: la principal fuente de agua potable de Pitalito se encuentra en peligro inminente, mientras miles de millones de pesos en infraestructura pública permanecen abandonados y pudriéndose a la intemperie.

Cinta métrica en mano, la veeduría constató en el terreno que la corriente del río Guachicos está a tan solo 10 metros de distancia de los tanques desarenadores. La ley exige que exista una franja de protección ambiental y forestal de al menos 30 metros para amortiguar la fuerza del agua; sin embargo, esta barrera fue destruida, dejando a las pesadas estructuras de concreto expuestas a la erosión constante del río, que poco a poco se está “comiendo” la orilla y dejando sin piso a la obra.

La bocatoma de Empitalito al desnudo

El panorama dentro del complejo no es menos alarmante. A pocos pasos de los tanques antiguos, dos gigantescas estructuras construidas hace varios años para ampliar la capacidad del acueducto lucen convertidas en piscinas de agua verde estancada, totalmente inservibles por líos jurídicos y falta de planeación. Más adelante, las bases de otra obra inconclusa muestran decenas de varillas de hierro retorcidas y oxidadas por el paso del tiempo, configurando un evidente monumento al desperdicio de los recursos de los laboyanos.

Mientras tanto, en la zona que aún opera, los trabajadores deben librar batallas titánicas retirando toneladas de lodo y piedras que bajan de la cuenca con cada aguacero, demostrando que la bocatoma carece de una protección real frente a las crecientes y avalanchas.

Frente a los partes de tranquilidad emitidos desde los escritorios administrativos, la realidad del terreno es implacable. Como reza la advertencia: Dixi, Delineavi, sed non est Verum (dijeron y dibujaron en planos que todo era seguro, pero no es verdad). Las varillas oxidadas, los tanques abandonados y un río que amenaza con llevarse la captación demuestran que Pitalito no puede seguir postergando una solución de fondo para su sistema de agua potable.

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