El superintendente de Salud, Daniel Quintero | Foto: Supersalud
En un nuevo capítulo del pulso institucional por el control y la vigilancia de los recursos del sistema sanitario, la administración del alcalde Federico Gutiérrez sufrió un revés en los estrados judiciales.
El Juzgado 21 Laboral del Circuito de Medellín declaró improcedente la acción de tutela promovida por el mandatario local, con la cual buscaba suspender de tajo la auditoría que la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) adelanta actualmente en la Secretaría de Salud del distrito.
La decisión judicial, de carácter inmediato, desestima los argumentos de la Alcaldía y le devuelve al máximo órgano de control del sector salud sus plenas facultades para ejercer la inspección y vigilancia sobre la gestión distrital.
El reinicio de la auditoría y el choque de trenes
El fallo no solo tiene implicaciones legales, sino un profundo calado político y administrativo. Tras conocerse la declaratoria de improcedencia, la Supersalud confirmó que su equipo técnico y auditor se desplazó nuevamente a las instalaciones de la Alcaldía de Medellín para reanudar el proceso de revisión documental y financiera.
Fuentes del sector advierten que esta auditoría es clave para determinar la trazabilidad y la adecuada gestión de los millonarios recursos públicos destinados al aseguramiento y prestación de servicios del sistema de salud en la capital antioqueña, una ciudad que enfrenta retos críticos en la red hospitalaria y en la articulación con las Entidades Promotoras de Salud (EPS).
Según indicó la entidad nacional, el proceso había enfrentado una serie de “obstáculos” derivados directamente de los recursos jurídicos interpuestos por la administración de Gutiérrez, lo que había paralizado temporalmente la revisión de las cuentas y procesos de la Secretaría.
“No nos detendremos ante estrategias dilatorias”
La respuesta desde el nivel central fue categórica y apunta a escalar el tono de la vigilancia. El actual superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, aseguró que el organismo mantendrá sus actuaciones con firmeza, amparado en el marco legal vigente, para esclarecer cualquier irregularidad.
“Esta superintendencia no se va a detener ante ninguna estrategia dilatoria y va a seguir cumpliendo su misión de batalla contra la corrupción”, afirmó Quintero Calle al referirse al fallo a su favor.
El alto funcionario reiteró que el compromiso de la entidad no es con las administraciones de turno, sino con la transparencia, la defensa estricta de los recursos públicos y, en última instancia, la protección del derecho fundamental a la salud de los usuarios colombianos.
La reanudación de esta auditoría pone a la Secretaría de Salud de Medellín bajo la lupa nacional. Los hallazgos que deriven de este ejercicio de control fiscal y administrativo podrían determinar si hubo o no fallas en la gestión de los recursos sanitarios del distrito, un tema que desde Enredijo seguiremos investigando con el rigor que exige la crisis estructural del sistema de salud en el país.
Con información de la Superintendencia Nacional de Salud








