Foto: Suministrada
El proyecto se desarrollará en el área de El Barranquero, ubicada entre Caldas y Antioquia, con una inversión estimada que supera los $38.500 millones.
El Ministerio de Minas y Energía concedió el primer permiso para la exploración de energía geotérmica en Colombia. La licencia, otorgada por un periodo de cinco años, se ejecutará en el área conocida como El Barranquero, situada entre los municipios de Samaná (Caldas) y Nariño (Antioquia).
Esta medida busca diversificar la matriz energética nacional mediante la incorporación de fuentes de generación eléctrica que operen de manera continua, complementando los actuales recursos hídricos, solares y eólicos del país.
El potencial de la zona
El área de El Barranquero se encuentra dentro de la zona geotérmica de San Diego. De acuerdo con las mediciones del Servicio Geológico Colombiano (SGC), este sector cuenta con un potencial estimado de generación de 133,79 megavatios (MW).
El SGC define la geotermia como “el calor natural existente al interior de la Tierra”, una forma de energía aprovechable por el ser humano, especialmente en áreas con actividad sísmica y volcanismo reciente donde se acumula dicho calor.
El permiso de exploración comprende un programa técnico integral que incluye estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos; la construcción del modelo del reservorio; la perforación de un pozo exploratorio profundo, y la evaluación del potencial energético del campo. Las inversiones para esta fase están calculadas en más de $38.556 millones.
Regulaciones y proyecciones
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, señaló que la integración de esta tecnología busca proveer una fuente constante de energía. “Esperamos que, en los próximos cinco años, esta fuente renovable aporte energía firme, limpia y confiable a los colombianos. Estamos diversificando nuestra matriz con decisiones concretas y pensando en la seguridad energética de las futuras generaciones”, afirmó el funcionario.
El desarrollo del proyecto está sujeto a condiciones estrictas de operación. Según la cartera, el permiso incorpora obligaciones de relacionamiento social con las comunidades del área de influencia, seguimiento técnico permanente por parte del Ministerio, y la aplicación de mecanismos que garanticen la coexistencia con otros proyectos minero-energéticos en la región.
El inicio de estas operaciones exploratorias se enmarca en las directrices de transición energética, las cuales apuntan a la reducción progresiva de la dependencia de combustibles fósiles.








