Imagen ilustrativa ® Enredijo
En medio de los periodos secos y la movilización de viajeros por las vacaciones de mitad de año, investigadores universitarios lanzan una advertencia crucial para el país. El virus causante de esta enfermedad endémica está mutando, introduciendo nuevas variantes que podrían desencadenar cuadros clínicos más severos si no se toman medidas urgentes frente a la proliferación del mosquito transmisor.
Variante Cosmopolitan
Los recientes análisis genómicos desarrollados por el Centro de Investigaciones en Microbiología y Biotecnología de la Universidad del Rosario (CIMBIUR) demuestran que el virus está cambiando. El equipo documentó que el genotipo 1 ha venido siendo desplazado por el genotipo 2, una variante que internacionalmente está asociada a brotes más graves.
A esto se suma la detección por primera vez en Colombia del genotipo Cosmopolitan, una versión originaria de Asia y África ligada a epidemias de gran magnitud en otros países. Reportes complementarios del Instituto Nacional de Salud (INS) para este 2026 ya han alertado sobre la circulación de esta mutación en departamentos como Amazonas y Meta. Aunque su entrada al territorio nacional no implica por sí sola una crisis, sí exige una vigilancia epidemiológica mucho más rigurosa.
Co-infección
El equipo de la línea de virología, liderado por la doctora Luz Helena Patiño, reveló un panorama inquietante al identificar mosquitos infectados con dos o más versiones del virus de manera simultánea. Esto significa que un mismo insecto puede transportar diferentes mutaciones, posibilitando recombinaciones virales e infecciones mucho más complejas en los pacientes.
«La pregunta ya no es solo si una persona tiene dengue, sino qué tipo de dengue tiene, cómo está cambiando y qué implicaciones puede tener para la gravedad de los brotes», enfatiza el doctor Juan David Ramírez, director científico del CIMBIUR. El especialista recuerda que el virus no es estático; muta y reemplaza unas variantes por otras.
Impacto en la salud pública
La enfermedad representa una pesada carga para la salud pública colombiana. Según los datos preliminares del INS del año 2025, se confirmaron 121.988 contagios —el 69 % validados por laboratorio— y se lamentaron 124 muertes. Actualmente, a mediados de 2026, el país atraviesa un brote sostenido con más de 43.000 casos reportados, afectando fuertemente a regiones como la Costa Caribe, Santander y Meta.
Esta realidad demuestra que la vigilancia genómica va mucho más allá del ámbito académico. Los resultados obtenidos son vitales para adaptar las estrategias de erradicación del vector, priorizar las camas y recursos de los hospitales y dirigir campañas educativas hacia los territorios más expuestos.
La ciencia como escudo
Para el equipo de investigadores, la capacidad de anticipar estos escenarios epidemiológicos depende de robustecer la capacidad científica del país. Advierten que todos estos avances para mejorar la respuesta del sistema de salud solo serán viables si Colombia asegura y aumenta sus niveles de inversión en ciencia e investigación.
Identificar tempranamente las nuevas cepas y traducir esa información en acciones concretas marca la diferencia entre contener eficazmente una endemia o sucumbir ante una crisis de mayores proporciones.
Desde Enredijo te invitamos a no bajar la guardia. Elimina los criaderos de mosquitos en tu hogar y acompáñanos cada semana para seguir descubriendo investigaciones que impactan tu bienestar.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








