Imagen ilustrativa ® Enredijo
Las políticas de transferencia de ingresos y el repunte del empleo formal han marcado un verdadero hito en la economía de Colombia. Durante 2025, casi 4 millones de ciudadanos superaron la línea de pobreza monetaria y la pobreza extrema cayó a un solo dígito por primera vez en la historia reciente, de acuerdo con los últimos análisis de Prosperidad Social y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Un descenso sin precedentes
Las cifras reportadas por el DANE muestran una reducción sostenida de los indicadores de pobreza en los últimos años. Tras varios años de grandes desafíos sociales, los números recientes ilustran un avance contundente:
- La pobreza monetaria cede terreno: Mientras en 2022 la pobreza monetaria se ubicaba en el 36,6 % de la población, para 2025 el indicador descendió al 28 %, lo que representa una disminución de 7,8 puntos porcentuales.
- Millones de personas respiran con alivio: En términos absolutos, esto significa que cerca de 3,9 millones de personas lograron superar esta condición durante el periodo analizado.
- Mínimos históricos en pobreza extrema: El comportamiento de la pobreza monetaria extrema también mostró una tendencia favorable. El indicador pasó del 13,8 % en 2022 al 9,6 % en 2025, una reducción de 4,2 puntos porcentuales. Según las estimaciones oficiales, aproximadamente dos millones de colombianos dejaron de encontrarse en situación de pobreza extrema durante esos tres años.
- Una meta psicológica alcanzada: Uno de los aspectos destacados por las autoridades es que, por primera vez desde que se realizan estas mediciones, la pobreza extrema se ubicó por debajo del 10 % de la población.
El análisis de Prosperidad Social destaca que tanto la pobreza monetaria como la pobreza extrema alcanzaron los niveles más bajos registrados en la historia reciente del país.
El campo el mayor beneficiado
Las transferencias monetarias entregadas por el Gobierno Nacional se consolidaron como uno de los factores que contribuyeron a la reducción de los índices de pobreza en Colombia durante 2025. Según la entidad, los programas de apoyo económico dirigidos a hogares vulnerables tuvieron un efecto importante en la disminución de la pobreza monetaria y la pobreza extrema, especialmente en las zonas rurales del país, donde históricamente se concentran mayores niveles de vulnerabilidad.
De acuerdo con el informe, las transferencias monetarias aportaron a una reducción de 1,5 puntos porcentuales en la pobreza monetaria nacional y de 1,6 puntos porcentuales en la pobreza monetaria extrema durante el último año. El impacto fue aún más significativo en las áreas rurales. Allí, los subsidios contribuyeron a disminuir la pobreza monetaria en tres puntos porcentuales y la pobreza extrema en 3,1 puntos, evidenciando el papel que estas ayudas desempeñan para las familias con menores ingresos.
Mauricio Rodríguez Amaya, director de Prosperidad Social, señaló que los resultados reflejan la importancia de fortalecer las políticas de inclusión social y los programas dirigidos a la población más vulnerable. Según explicó, sin estas ayudas económicas los niveles de pobreza habrían sido superiores, particularmente en municipios y regiones donde las condiciones socioeconómicas son más complejas. Históricamente, y como lo han evidenciado los boletines anuales del DANE, departamentos como Chocó y La Guajira suelen liderar la carencia estructural de ingresos, lo que demuestra la urgencia de priorizar la intervención en estas zonas. “Las transferencias monetarias continúan demostrando un efecto importante en la reducción de la pobreza, especialmente en sectores rurales y en ciudades que históricamente han enfrentado mayores dificultades económicas”, indicó el funcionario.
El mercado laboral
Aunque las transferencias monetarias tuvieron un papel importante, el informe señala que el principal motor de la reducción de la pobreza fue el comportamiento favorable del mercado laboral. El crecimiento de los ingresos reales de los trabajadores permitió que más hogares mejoraran su capacidad adquisitiva y fortalecieran sus condiciones económicas.
Este incremento en los ingresos se registró en diferentes niveles de la población y contribuyó a mejorar los indicadores sociales durante el último año. Los expertos coinciden en que la generación de empleo y el aumento de los ingresos laborales continúan siendo factores determinantes para lograr reducciones sostenibles de la pobreza en el largo plazo.
La desigualdad cede
Otro de los resultados destacados por el informe está relacionado con la reducción de la desigualdad en Colombia. El coeficiente de Gini, indicador utilizado internacionalmente para medir la distribución del ingreso, pasó de 0,551 en 2024 a 0,531 en 2025. Esta variación representa la mayor reducción observada en los últimos 14 años y ubica al país en su nivel más bajo de desigualdad durante los últimos siete años.
La disminución de este indicador sugiere una mejor distribución de los ingresos entre la población, aunque persisten retos importantes para cerrar las brechas sociales y económicas existentes entre diferentes regiones del país. A pesar de los resultados positivos, especialistas en política social coinciden en que mantener la tendencia de reducción de la pobreza requerirá fortalecer la generación de empleo formal, impulsar la productividad y garantizar la sostenibilidad de los programas sociales.
Asimismo, advierten que factores como la inflación, la desaceleración económica o eventuales reducciones en la inversión pública podrían afectar el ritmo de mejora observado en los últimos años. Por ello, las autoridades insisten en la necesidad de combinar las ayudas monetarias con estrategias que permitan fortalecer las capacidades productivas de las familias y generar oportunidades permanentes de ingreso.
Para el Gobierno Nacional, la reducción de la pobreza y de la desigualdad continúa siendo uno de los principales objetivos de la política social, especialmente en territorios donde persisten altos niveles de exclusión y vulnerabilidad. Con los resultados reportados para 2025, Colombia registra uno de los avances más significativos de los últimos años en materia de superación de pobreza, aunque el desafío sigue siendo consolidar estos logros y garantizar que más hogares puedan acceder a oportunidades estables de desarrollo económico y bienestar social. Desde la sala de redacción de Enredijo seguiremos de cerca la evolución de estos indicadores clave para la prosperidad del país.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








