Fotos: ICRD
En Pitalito, el folclor y la tradición se tomaron las calles gracias a la participación de once colegios que, mediante el baile y la escenografía, exaltaron la riqueza culinaria del Huila. En el marco del 63° Festival Folclórico Laboyano, las candidatas estudiantiles demostraron su arraigo y buscaron destacar en un certamen que, en esta edición de 2026, promueve la identidad entregando una inédita bolsa de premios a las mejores comparsas gastronómicas.
El sabor de la identidad laboyana
Tanto el Instituto de Cultura, Recreación y Deporte como la Alcaldía Municipal de Pitalito han seguido generando espacios para fortalecer las raíces y preservar el invaluable acervo cultural del territorio. Con inmensa creatividad y amor por las tradiciones, un grupo de once estudiantes deslumbró con muestras folclóricas que homenajearon las comidas típicas.
Cada una de las presentaciones exaltó el incansable trabajo campesino y las múltiples expresiones culturales del municipio. A nivel local, y de acuerdo con el contexto de las celebraciones en junio de este año, estas puestas en escena hacen parte de un innovador concurso de comparsas dotado con una bolsa de 10 millones de pesos, diseñado para afianzar el sentido de pertenencia en los niños y jóvenes e integrar a las instituciones educativas alrededor del patrimonio huilense.
Dulces, bebidas y el asado huilense
Las propuestas artísticas demostraron la extraordinaria diversidad del paladar opita, destacando elaboraciones que pasan de generación en generación.
- La Institución Educativa Municipal Villa Fátima: Sharick Nicolle Devia Daza dio apertura a las muestras con “Dulce Tradición Laboyana”. Esta representación escenificó de manera emotiva todo el proceso de siembra y elaboración artesanal del bocadillo de guayaba.

- La Institución Educativa Pachakuti: Por medio de Paola Andrea Mazabel Martínez, se profundizó en la historia de las bebidas ancestrales. Su puesta en escena resaltó a la chicha y la mistela como elementos de la memoria colectiva y de conexión de los pueblos indígenas con la Madre Tierra.

- La Institución Educativa Municipal Montessori: La estudiante Shenoa Bonilla Torres inspiró su participación en el icónico asado huilense. Al compás de la carranga y el bambuco, se reafirmó el valor de esta comida como un auténtico símbolo de celebración y unión familiar.

El maíz y el café como protagonistas
Los productos agrícolas que han cimentado el desarrollo de Pitalito también ocuparon un lugar protagónico. La candidata Sharit Dariana Benavides Ruiz, vocera de la Institución Educativa Municipal Criollo, presentó “El Camino Ancestral del Choclo”. A través de la danza, se evocó el origen prehispánico de este grano y su transformación en la emblemática arepa de choclo. A su vez, Danny Valentina Ramírez, de la IEM Humberto Muñoz Ordóñez, visibilizó detalladamente el ciclo productivo del maíz. Esta representación lo consolidó como un indiscutible símbolo de abundancia y herencia huilense.

El café, que hoy posiciona a la región en el mundo, brilló en la obra “Taza de Excelencia”, donde Valentina Yunda Artunduaga, de la IEM Winnipeg, enalteció la vocación y la pasión de las familias caficultoras laboyanas. Tampoco quedó por fuera de este viaje de sabores el afamado bizcocho de achira. Su historia fue recreada desde el cultivo de la planta y la obtención del almidón por Sharick Valentina Trujillo Benavides, de la IEM José Eustasio Rivera.


El tamal, sancocho y caña
Las costumbres colectivas, el trabajo cooperativo y la alegría alrededor del fogón conmovieron profundamente a los asistentes en la recta final de las muestras folclóricas.
- La IEM Normal Superior: Su candidata, Mariapaz Naranjo Bustos, basó su puesta en escena en el clásico sancocho. Con su talento, recorrió la dinámica de la plaza de mercado y la magia del paseo de olla a la orilla del río.

- El Liceo Andakí: A través de Isabella Daza Gómez, se representó el riguroso saber artesanal detrás del tamal huilense. La muestra se centró en la transmisión generacional de esta receta tradicional envuelta en hoja de plátano.

- El Colegio La Presentación: Mariana Molina Ricci protagonizó un sentido homenaje a la caña de azúcar. La representación abarcó desde el corte en los cañaduzales hasta el proceso de molienda en los trapiches para obtener la panela.

- La IEM Nacional: Katherin Dayanna Pérez Suárez rindió homenaje al fruto y la labor de transformación de la guayaba. Su actuación, además, evocó los históricos inicios del antiguo Reinado de la Guayaba, fiesta que fue el gran antecedente del actual Festival Folclórico Laboyano.


La cultura viva en las aulas
La vinculación decidida del sector educativo a estas festividades garantiza la supervivencia del folclor en el sur de Colombia. Estas once puestas en escena demostraron, con creces, que Pitalito no solo canta y baila, sino que saborea su propia historia con orgullo. Te invitamos a seguir toda la cobertura y las emociones de este 63° Festival Folclórico Laboyano directamente en los canales de Enredijo.
La información de este artículo fue recopilada por nuestro equipo periodístico. La corrección se realizó con asistencia de inteligencia artificial.








