Foto: Gobernación del Huila
Esta estrategia, enmarcada en los compromisos internacionales asumidos por Colombia en 2022, busca transformar las instituciones educativas en espacios protegidos mediante la articulación de proyectos pedagógicos productivos.
Con el objetivo prioritario de mitigar la vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes frente al reclutamiento forzado y otras formas de violencia, el departamento del Huila avanza en la implementación de la Declaración sobre Escuelas Seguras.
La iniciativa, coordinada entre las Secretarías de Educación y Gobierno departamentales, orienta sus esfuerzos a la creación de ambientes de aprendizaje que respondan a las vocaciones económicas locales. La focalización de estas intervenciones se ha realizado tomando como base los criterios y las Alertas Tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo, garantizando que los recursos lleguen a las zonas con mayor riesgo de afectación por el conflicto armado.
La escuela como entorno protector
La política departamental fundamenta su accionar en la formación integral y en el desarrollo de alternativas de vida legales para la juventud rural. De acuerdo con Martha Obregón, líder del área de calidad de la Secretaría de Educación del Huila, el propósito de la estrategia es consolidar a la escuela como un escenario resiliente.
“Buscamos que la escuela sea un entorno seguro y protector para la trayectoria educativa, en el que se descubran vocaciones con herramientas que fortalezcan la resolución de conflictos y la convivencia”, señaló Obregón.
La funcionaria explicó que esta protección se complementa con la enseñanza en áreas como ciencia, tecnología, robótica e investigación agrícola. La meta es reducir la brecha de desigualdad y violencia que afecta particularmente a las zonas rurales, ofreciendo a los estudiantes la posibilidad de articular sus estudios con el desarrollo de proyectos de vida sostenibles.
Inversión y ejecución (2024 – 2025)
La aplicación de la Declaración sobre Escuelas Seguras en el Huila se ha materializado a través de la financiación de iniciativas agrícolas y tecnológicas que vinculan a estudiantes e instituciones oficiales.
Fase 2024- Inversión de $67.000.000 en los municipios de Paicol, La Plata, Garzón, Tello, Íquira y Gigante, con beneficio para cerca de 631 estudiantes,105 de ellos víctimas directas del conflicto y el desarrollo de proyectos que incluyen dotación para ambientes de aprendizaje, galpones de gallinas ponedoras y pollos de engorde, y huertas escolares.
Fase 2025 – Inversión $50.000.000 para los municipios del Occidente del departamento como La Plata, Nátaga, Íquira y La Argentina, abarcando 5 nuevas sedes educativas con una población beneficiada de 217 estudiantes. 60 jóvenes reconocidos como víctimas, y proyectos encaminados a la adecuación de porquerizas, manejo genético y comercialización de lechones, huertas escolares, procesamiento y comercialización de café y mora, dotación de un laboratorio de calidad de café y tecnologías educativas en el aula.
Tránsito a la educación técnica y superior
Para asegurar la viabilidad a largo plazo de estas iniciativas, la estrategia departamental incluye una alianza formal con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). Esta articulación permite que los estudiantes de educación media técnica adquieran competencias laborales específicas antes de graduarse.
Actualmente, los jóvenes participan en programas de formación como Producción de Cafés Especiales, Sistemas y Agropecuaria Ecológica. Este modelo técnico busca que, al finalizar el bachillerato, los estudiantes cuenten con las certificaciones y conocimientos necesarios para iniciar emprendimientos en sus propios municipios o ingresar a programas de educación superior, reduciendo el riesgo de vinculación a grupos armados al ofrecer alternativas económicas formales y comprobables en sus territorios.








