Foto: Suministrada
El Gobierno Nacional destinará 7.000 millones de pesos para la construcción de un moderno Centro de Atención Primaria en Salud (CAPS) en el municipio de Garzón, Huila. La ambiciosa obra, que se ejecutará en un plazo estimado de 12 meses, tiene como propósito principal superar el déficit de infraestructura, mejorar la calidad del servicio y ampliar la cobertura asistencial para las familias de más de 30 barrios. Este proyecto marca un punto de inflexión para la red pública sanitaria local, centralizando la atención y poniendo fin a una prolongada etapa operativa en inmuebles arrendados.
Un giro histórico para la salud
El municipio de Garzón se prepara para una de sus obras civiles más importantes en materia de bienestar social. Bajo el liderazgo de la actual administración local, encabezada por el alcalde Francisco Calderón Feriz, se logró viabilizar este macroproyecto ante el Ministerio de Salud y Protección Social.
La nueva infraestructura sanitaria se levantará estratégicamente en los terrenos que anteriormente ocupaba el antiguo matadero municipal. Esta decisión no solo recupera un espacio urbano subutilizado, sino que lo transforma en el epicentro de la asistencia primaria para los habitantes de las zonas más vulnerables de la región. La confirmación de esta inversión por parte del Gobierno del presidente Gustavo Petro representa el espaldarazo definitivo a meses de gestión institucional y diseño técnico.
¿Qué servicios ofrecerá?
El diseño de este nuevo Centro de Atención Primaria en Salud fue pensado para ofrecer una asistencia verdaderamente integral, evitando que los pacientes deban desplazarse a diferentes puntos de la ciudad para completar sus tratamientos. Según los planos revelados, las instalaciones estarán equipadas con:
- Consultorios multidisciplinarios: Espacios dedicados exclusivamente a medicina general, medicina especializada, enfermería y psicología.
- Procedimientos y diagnóstico: Zonas de vacunación, toma de muestras de laboratorio, áreas para electrocardiogramas, toma de citologías y salas de procedimientos menores.
- Salud oral: Modernas unidades odontológicas para la prevención y el tratamiento dental.
- Gestión administrativa y logística: Áreas de coordinación, archivo central, sistemas, facturación y un robusto esquema de atención al usuario.
- Comodidad y accesibilidad: Dispensación directa de medicamentos, amplias salas de espera, un auditorio para capacitaciones preventivas y parqueaderos diseñados específicamente para ambulancias.
Adiós al hacinamiento
Durante años, la prestación del servicio médico en Garzón ha enfrentado un obstáculo logístico severo: la fragmentación operativa. Varias de las dependencias asistenciales y administrativas funcionaban en casas arrendadas que no contaban con las especificaciones técnicas requeridas para un centro de salud.
El alcalde Francisco Calderón fue enfático al señalar el impacto negativo de esta situación. “Una de las problemáticas que hay es que tenemos muchas casas arrendadas, a raíz de que no contábamos con más infraestructura para poder atender las grandes necesidades en materia de salud”, precisó el burgomaestre. La construcción del nuevo CAPS erradica esta problemática de raíz, garantizando que los barrios marginales reciban una cobertura digna, continua y de alta calidad técnica.
Consolidación técnica
La llegada de estos recursos no es producto del azar, sino la continuación de un plan de choque para reorganizar el sistema local de salud. Un antecedente inmediato fue la inauguración, en noviembre pasado, de la nueva torre de la ESE María Auxiliadora. Esa ampliación —inaugurada por el propio mandatario nacional— dotó al hospital de tecnología avanzada como rayos X, mamógrafos, ecógrafos, laboratorio clínico y cinco habitaciones de hospitalización unipersonal.
A juicio de Calderón Feriz, esa primera gran entrega fue la llave que abrió la puerta para justificar la necesidad del nuevo Centro de Atención Primaria. En esta victoria institucional, el Concejo Municipal jugó un papel determinante al aprobar formalmente la cesión del terreno a favor de la ESE María Auxiliadora, un requisito legal indispensable que permitió avanzar con los estudios, diseños y la posterior radicación del proyecto en Bogotá.
Plazos de ejecución
Con el visto bueno del nivel central asegurado, la Alcaldía de Garzón se encuentra a la espera de que se haga efectivo el giro de los recursos para adicionarlos al presupuesto oficial de la ESE María Auxiliadora.
Una vez se cumpla este trámite burocrático, se abrirá la licitación y se iniciará el proceso de contratación pública. La hoja de ruta establece que la ejecución física de la obra civil tomará un plazo máximo de 12 meses a partir de su adjudicación. Simultáneamente, la administración adelantará las gestiones ante la Gobernación del Huila y la Presidencia para garantizar la segunda fase del proyecto: los recursos necesarios para la dotación de equipos de última generación.
$100 mil millones jalonados
La viabilidad de este centro de salud consolida un récord en la captación de recursos nacionales por parte de la administración actual. A la fecha, el gobierno local ha logrado jalonar una cifra cercana a los 100 mil millones de pesos desde el Gobierno de Gustavo Petro.
El renglón más beneficiado ha sido, sin duda, la red hospitalaria:
- Se destinaron 40 mil millones de pesos para garantizar la operación de los equipos básicos de salud en el territorio.
- Se consiguieron 23 mil millones de pesos dirigidos estrictamente a la modernización de la infraestructura clínica.
“El Gobierno Nacional ha hecho una inversión histórica en el sistema de salud en el departamento del Huila, no solamente en Garzón”, concluyó el alcalde Calderón, subrayando que la clave del éxito radica en la excelente formulación técnica por parte de su equipo de planeación. Ahora, la prioridad será mantener este ritmo de trabajo para que, tan pronto finalice la Ley de Garantías, se puedan materializar las transferencias y comenzar a construir este anhelo de los garzoneños.
Garzón se está consolidando como uno de los ejes más fuertes en infraestructura hospitalaria del sur de Colombia. La inyección de estos 7.000 millones de pesos no es solo cemento y ladrillo; representa el rescate de la dignidad en la atención, el fin del hacinamiento en inmuebles alquilados y una apuesta contundente por la salud preventiva. Desde Enredijo, seguiremos ejerciendo una rigurosa veeduría periodística a las etapas de licitación y construcción para garantizar que esta obra beneficie, en los tiempos pactados, a las familias que más lo necesitan.



