Fotos: CAM
El sur del Huila acaba de inaugurar una fascinante experiencia ambiental: el nuevo mariposario de Pitalito. Impulsado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), este espacio situado en el corazón del Macizo Colombiano nace para educar a la comunidad y proteger a los polinizadores. Es una apuesta estratégica que busca revertir la fragilidad de nuestros ecosistemas mediante observación y conservación directa.
Un refugio vivo

El recinto se levanta en la finca Marengo y forma parte del Sendero Ecológico de Interpretación Ambiental SendiCAM. Esta zona es clave, pues el Macizo Colombiano destaca históricamente por albergar inmensa riqueza natural, ser una invaluable estrella fluvial y cobijar múltiples especies endémicas. Hoy, esta nueva infraestructura se integra a las 51 estaciones ambientales de la ruta de los polinizadores. Los visitantes disfrutan de un circuito ecológico que se une a escenarios como el Refugio de Murciélagos, el Meliponario y el Bosque de Colibríes.
El reto de multiplicar
Uno de los propósitos principales de este centro es revertir las bajas tasas de supervivencia que enfrentan estos insectos silvestres. Carlos Andrés González Torres, Director Territorial Sur de la CAM, explica que el proyecto busca aumentar sus oportunidades de vida. En estado natural, la reproducción apenas alcanza un 5%. Sin embargo, con el sistema controlado se espera elevar la cifra hasta el 50%. Posteriormente, los ejemplares serán liberados en ecosistemas estratégicos y áreas protegidas del departamento para fortalecer la polinización.

Desde el huevo hasta el vuelo
Recorrer este recinto es una experiencia enriquecedora y educativa. Las visitas permitirán a los curiosos conocer las diferentes etapas de desarrollo de estos valiosos insectos. Los asistentes verán de primera mano cómo transcurre el ciclo: desde el huevo, pasando por la pupa y la oruga, hasta llegar a la crisálida y finalmente al adulto alado. Constituye una invitación directa para que la ciudadanía participe en la conservación de especies vitales para el equilibrio forestal.
Dos años de adaptación
Crear este santuario ecológico fue un proceso minucioso. La obra, iniciativa del grupo de biólogos y veterinarios del hogar de paso de fauna de la CAM, tomó casi dos años. Durante este tiempo, se diseñaron detalladamente las estructuras para garantizar las condiciones óptimas de luz, agua, humedad y vegetación.
Actualmente, el hábitat alberga seis especies de mariposas nativas, aunque la meta es lograr reproducir 16 variedades. Las crisálidas iniciales fueron adquiridas a organizaciones expertas en Cali y trasladadas con éxito a Pitalito. Según la entidad, el material vegetal ha respondido adecuadamente y ya se identifican los primeros huevos y larvas, confirmando un exitoso arranque reproductivo en su nuevo entorno.

Ecoturismo como motor
La apertura de este espacio representa tanto un triunfo ecológico como un fuerte atractivo turístico. Gracias a la incorporación del mariposario, se espera que el sendero ambiental reciba 200.000 visitantes durante este año. De este modo, la región se consolida como un gran referente de educación y ecoturismo en el sur del país.
La inauguración de este hábitat marca un hito en la defensa de la biodiversidad huilense. Funciona no solo como un laboratorio para multiplicar polinizadores, sino como una verdadera escuela a cielo abierto. Desde Enredijo, invitamos a todos los viajeros a maravillarse con este proceso natural y seguir conectados con nuestros reportajes para descubrir cómo el ecoturismo sigue transformando a Colombia.



